Formación de las haciendas jesuitas en el norte de México. El caso del Colegio de Zacatecas
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Pontificia Universidad Católica del Perú. Fondo Editorial
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Resumen
Los jesuitas llegaron a México en 1572 después de su fracasada exploración en La Florida, adonde habían llegado en 1565, por petición de Pedro Menéndez de Avilés. Sin embargo, debido a las traiciones de los caciques y al poco conocimiento del territorio, abandonarían la empresa en 1571 (Lyon 1990: 43, 162-163). Al llegar a la Nueva España, empezaron de inmediato con su apostolado (Churruca 1980: 205 y ss.), aunque no siempre contaron con el apoyo decisivo de la Corona. Incluso llegaron a tener problemas a causa de las distancias entre terrenos y conventos de otras órdenes, donde pensaban alzar sus colegios, tanto en México como en Oaxaca. Rápidamente consiguieron un donativo para hacerse de casas y solares para fundar el primer colegio y se relacionaron con hombres poderosos, ricos mineros y comerciantes, como Alonso de Villaseca, quien no solo les hizo este presente, sino que les dio un consejo que valía más que las tierras: les recomendó que compraran o consiguieran «haciendas de campo a medio hacer». En 1576, compraron a Alonso González tres sitios de ganado mayor que llegaron a conocerse como la estancia de Santa Lucía; 1 con el tiempo, fueron adquiriendo más tierras, hasta formar una empresa inmensa y compleja con 149 mil hectáreas (Riley 1975: 243).
Descripción
Páginas [125]-139
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Citación
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