Actas del IV Congreso Internacional de Etnohistoria. Tomo III Copyright © por Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Av. Universitaria, Cuadra 18 s/n., San Mi­ guel. Lima, Perú. Tlfs. 460-0872 y 460-2291 - 460-2870 Anexos 220 y 356. Derechos reservados ISBN - 9972-42-133-3 Prohibida la reproducción de este libro por cualquier medio, total o parcialmente, sin permiso expreso de los editores. Impreso en el Perú - Printed in Perú. Los inmigrantes japoneses en Lambayeque - Perú (1899-1945) Luis Rocca Torres Introducción El presente trabajo enfoca el proceso de inmigración japo­ nesa en Lambayeque de 1899 a 1945. La etapa se inicia con la llegada de los primeros contingentes japoneses a las haciendas azucareras y culmina en la coyuntura crítica de la Segunda Guerra Mundiat con una serie de medidas contra los inmigrantes. Hubo deportaciones, cierre de negocios, clausura de instituciones y finalmente persecuciones que afectaron pro­ fundamente a los hijos del País del Sol Naciente en el norte del país. En este estudio nos interesa conocer las tendencias parti­ culares que se dieron en Lambayeque durante el proceso inmigratorio japonés. Resulta de interés el contexto regional norteño en donde construyeron etnias de cuatro continentes del mundo: indígenas, europeos, africanos y asiáticos. Las pre­ guntas principales que motivaron este trabajo fueron: ¿qué pasó con las reladones que sostuvieron los japoneses con otras etnias?, ¿con cuáles etnias hubo conflictos y tensiones? y ¿con cuáles hubo armonía y fluidez en las relaciones culturales? El informe consta de cuatro partes . ·La primera parte aborda el proceso de inmigración japo­ nesa en Lambayeque, el papel de la elite regi~naI en dicho pro- 403 ceso, las condiciones laborales y de vida de los inmigrantes y tendencias demográficas. La segunda parte enfoca la vida cultural de los inmigrantes y los esfuerzos que desarrollaron para forjar insti­ tuciones propias y darle continuidad a sus costumbres y tradi­ ciones ancestrales. La tercera parte aborda las relaciones interétnicas de los inmigrantes en Lambayeque; se presenta informes sobre los ja­ poneses deportados, los negocios cerrados y otras medidas to­ madas contra ellos. También en esta coyuntura crítica se anali­ za el comportamiento de las diversas etnias de la región. Al fi­ nal se plantea temas polémicos sobre los argumentos emplea­ dos durante la campaña antijaponesa. Se cuestiona los argu­ mentos de carácter económico, cultural y militar que se formu­ laron entonces contra los inmigrantes japoneses. La presente investigación se ha realizado utilizando prin­ cipalmente fuentes primarias, como padrones de extranjería de Lambayeque y registros municipales. Acerca de las fuentes orales, hemos realizado entrevistas a miembros de la comuni­ dad japonesa residente en el departamento de Lambayeque. De mucho valor para el presente estudio han sido los tes­ timonios de los señores Takeaki Uchiyama, Makoto Nakasaki, Martha Uchiyama, Alfredo Itabashi Núñez, Juana Rosa Miyakawa, Jorge Castro Kikuchi, Asunción Sakoda Campaña, Segundo Sakoda Larrea y Lucio Antenor Hamada. También .hemos recibido valiosas sugerencias y aportes de Amelia Morimoto, pionera en este tipo de investigación; de En­ rique y Alejandro Tamashiro, los fundadores de la revista Puente; de Humberto Rodríguez Pastor, especialista en inmi­ gración china, y de Óscar Chambi, quien ha registrado valiosas fotografías sobre la presencia japonesa en Lambayeque. En el trabajo de digitación hemos recibido el valioso apoyo de Alfon­ so Panta Sandoval e Ivonne Arca López. 404 Queremos expresar nuestro agradecimiento al personal del Ar­ chivo Departamental de Lambayeque, del Museo Conmemora­ tiv o de la Inmigración Japonesa en el Perú, del Archivo de la Prefectura de Chiclayo y de otras entidades que nos han brin­ dado su valiosa colaboración para poder hacerles entrega del presente trabajo. Primera Parte El proceso de inmigración japonesa en Lambayeque l. Lambayeque en el umbral del siglo XX Entre 1895 y 1919 se vivió en el Perú la época denominada República Aristocrática, caracterizada por la hegemonía civilis­ ta. La oligarquía ejerció el poder nacional. Uno de los compo­ nentes del nuevo poder fue la fracción agroexportadora coste­ ña. Precisamente en Lambayeque estaban afincados azucareros que constituían un sector poderoso de las elites dominantes. Los núcleos dominantes de Lambayeque no sólo tuvieron acceso al poder regional, sino también al poder político nacio­ nal. 2. La elite lambayecana y su rol ante la inmigr.ación japonesa Los núcleos de poder lambayecanos cumplieron un rol de­ cisivo en la gestación e impulso del proceso migratorio japonés hacia el Perú. Los propietarios de las plantaciones azucareras de Lambayeque, igual que los dueños de otras haciendas coste­ ñas, requerían mano de obra. Tenían dificultades para conse­ guir "braceros" . En Lambayeque había importantes haciendas como Cayaltí, Tumán, Pomalca, Pátapo y Pucalá. Los propietarios de dichas haciendas eran familias pode­ rosas en aquellos tiempos, como Aspíllaga, Pardo y Gutiérrez. Junto a ellos había un líder político y a la vez hábil financista: 405 Augusto B. Leguía, quien fue uno de los principales gestores del proceso migratorio japonés hacia el Perú. 3. Augusto B. Leguía, lambayecano que propició la inmigración japonesa Augusto B. Leguía nació en febrero de 1863 en el pueblo de San José, en Lambayeque, a orillas del Océano Pacífico. Su niñez estuvo cercana al mar . A la otra orilla existía un milenario país llamado Japón. Precisamente Augusto B. Leguía, con el correr de los años, propició uno de los movimientos migratorios más importantes de japoneses hacia el Perú. Leguía fue descendiente de un inmigrante vasco. Su for­ mación profesional la desarrolló en el campo del comerció na­ cional e internacional. Sus actividades ocupacionales estuvie­ ron vinculadas a las finanzas, el comercio y la agricultura. Tuvo nexos con compañías capitalistas internacionales. Alcan­ zó el cargo de gerente de la Negociación Agrícola British Sugar Company, que adquirió y administró haciendas azucareras en Cañete y Áncash. Una parte significativa de los inmigrantes ja­ poneses fue contratada por la empresa que estuvo en manos de Le guía. Leguía fue un líder político audaz. Llegó a la Presidencia de la República en dos periodos. El primero, de 1908 a 1912, y el segundo, de 1919 a 1930. Amelía Morimoto, en su trabajo titulado Población de Ori­ gen Japonés en el Perú, afirma lo siguiente sobre Leguía: ."El proyecto de traer trabajadores al país fue iniciado por Augusto B. Leguía, en esos momentos gerente de la enzpresa British Sugar¡ formada esta última en 1890 con capitales perua­ no e inglés." (Morimoto, 1986: 111) . Leguía tenía vínculos directos con Teikichi Tanaka, repre­ sentante de la Compañía Japonesa de Inmigración .Morioka. Al respecto señala la escritora Amelía Morimoto lo siguiente: 406 "Leguía y Tanaka serían los gestores directos de tal proyecto, el primero de ellos como representante de los empresarios costefíos y el segundo como representante de las compañías de inmigra­ ción japonesa." (Morimoto 1979: 22) 4.- El poder de los 11 barones del azúcar". Para la elite lambayecana, el interés en propiciar la inmi­ gración japonesa no fue ni humanista, ni roµlántico, los gran­ des hacendados estaban interesados en resolver el problema de falta de mano de obra en las haciendas e incrementar sus ga­ nancias. El poder regional norteño tuvo una situación privilegiada. Los llamados "barones del azúcar" no solamente tenían la ne­ cesidad de contar con inmigrantes asiáticos, sino también te­ nían todo el poder para iniciar y darle continuidad al proceso migratorio internacional. Ellos tuvieron en sus manos el poder central. Además de la presencia de Leguía en la Presidencia de la República, otros "barones del azúcar" de Lambayeque tam­ bién alcanzaron altos ni veles en el poder central. La familia Pardo, propietaria de la hacienda azucarera Tumán, alcanzó el Gobierno Central en varias oportunidades. Precisamente José Pardo y Barreda fue también Presidente de la República en dos períodos: el primero de 1904 a 1908 y el se­ gundo de 1915 a 1919. La familia Aspíllaga fue propietaria de la hacienda Cayaltí. Ántero Aspíllaga, uno de los principales representan­ tes de la familia, fue parlamentario en varias oportunidades, alcalde de Lima y dos veces candidato a la Presidencia. A par­ tir del año 1910 asumió la jefatura del Partido Civil. Estas referencias al poder económico y político de las elites lambayecanas son necesarias para comprender quiénes eran los patrones de los primeros contingentes de inmigrantes japoneses que llegaron a Lambayeque. También nos permite 407 percibir hacía quiénes se inclinó el peso de la balanza durante los conflictos laborales en las haciendas azucareras. 5. - La corriente inmigratoria japonesa Entre 1899 y 1923 ingresaron al país cerca de 18,000 japo­ neses contratados para labores principalmente agrícolas. A par­ tir de 1924 llegaron de manera libre nuevos contingentes de inmigrantes, llegaron amigos, familiares y futuras esposas de los inmigrantes ya establecidos. Tal como lo señala Amelía Morimoto, según el censo de 1940 los japoneses constituían el grupo de extranjeros más nu­ meroso del país: 17,638 sobre un total de 62,680 (Morimoto 1979: 66). La dimensión alcanzada por la inmigración japonesa ha merecido diversos estudiosos. En este trabajo presentamos las tendencias y características particulares de la inmigración japo­ nesa en el departamento de Lambayeque. 6.- La llegada de japoneses a Lambayeque Según nuestros cálculos, desde 1899 hasta 1940 ingresaron aproximadamente a Lambayeque un total de 782 inmigrantes japoneses. En el período de 1899-1923 llegaron 644 personas bajo el régimen de "contrato". De 1924 a 1940 ingresaron 138 nuevos inmigrantes. En el primer período de "contratos" hubo dos fases en el proceso de inmigración japonesa en Lambayeque, que son las siguientes: A.- La inmigración inicial con destino a las grandes haciendas azucareras de Lambayeque (1899-1909). En esta fase llega­ ron 457 japoneses, es decir, el 58% del total. B.- Fase de transición de agricultores dependientes a comer­ cian tes trabajadores independientes (1910-1923 ). En esta 408 fase llegaron 187 inmigrantes japoneses. Una parte de ellos ya había cumplido su primer contrato en otras partes del país. El segundo período se caracterizó por el "yobiyose" o "llamada", que va de 1924 a 1940. Este proceso de truncó con la Segunda Guerra Mundial. A continuación pasamos a desarrollar cada ciclo de la in­ migración japonesa en Lambayeque. 7.- La inmigración inicial con destino a las haciendas azucareras de Lambayeque Los primeros contingentes de inmigrantes japoneses que llegaron a Lambayeque fueron ubicados en las haciendas de los "barones del azúcar". Llegaron por la vía marítima hasta el puerto Eten. De ahí fueron trasladados a las haciendas. A con­ tinuación presentamos el Cuadro Nº 1, que nos permite ver la distribución inicial. Año 1899 1899 1903 1908 *Sin Inf. CUADRO Nº 1 JAPONESES UBICADOS EN HACIENDAS LAMBAYECANAS (1899-1909) No No Hacienda Contratados Libres Hda. Cayaltí 50 Hda. Pomalca 50 Hda. Tumán 130 111 Hda. Pomalca 76 --------------- 40 346 111 Total 50 50 241 76 40 457 Nota (*) Poseemos los nombres de los 40 inmigrantes, pero no el destino ini­ cial de la hacienda adonde fueron destacados. Fuente: (Morimoto, 1976; Ito-Goya 1974; Padrones de Extranjería de Lambayeque). 409 Resulta de mucho interés conocer qué pasó con los prime­ ros contingentes que llegaron a Lambayeque. Veamos este tema a continuación. 7.1. Los japoneses contratados en la Hacienda Cayaltí El primer contingente que llegó a Cayaltí procedía de Hiroshia y llegó a Puerto Eten en abril e 1899, a bordo del bar­ co "Sakura maru" . De dicho lugar había una línea férrea que facilitó el traslado directo hacia la hacienda Cayaltí. Por esta lí­ nea llegaban los braceros del extranjero a los cañaverales y por esa misma línea salía luego el azúcar al extranjero, fruto del trabajo de los peones contratados. Las condiciones laborales eran críticas. A los pocos meses de la llegada de los japoneses a Cayaltí, éstos ya no querían se­ guir trabajando por el grado de opresión. Además, en aquellos tiempos había surgido una. epidemia de malaria en la zona. Según Amelía Morimoto, el 17 de junio del mismo año los inmigrantes se retiraron de la hacienda, abordaron un barco y llegaron al puerto del Callao el día 24 del mismo mes. Acerca de los problemas surgidos en la hacienda, la escritora hace las siguientes precisiones: 410 "En la Hacienda Cayaltí, cuyo propietario era Aspíllaga, el fra­ caso con el primer grupo de trabajadores japoneses se debía, se­ gún la hacienda, al bajo rendimiento de aquéllos, que no justifi­ caba el salario estipulado; éste últim.o superior al percibido por los trabajadores nativos. Otra de las quejas presentadas por el hacendado ante el encargado de la inmigración fue la del com­ portamiento de los japoneses, quienes ante la presión de los em­ pleados de la hacienda para elevar el rendimiento emplearon un mecanismo para uniformar el promedio de trabajo. De otro lado los trabajadores japoneses se quejaron del trato recibido en la hacienda y de las amenazas de castigo, de la alteración de la cantidad de trabajo realizado en el registro diario y de no pagárseles el salario por jornal, como había sido estipulado en el contrato. El encargado de la Co. Morioka trató de conciliar las dos partes; pero al no lograrlo, se resolvió anular los contratos y enviar de retorno al Callao a los trabajadores japoneses." (Morimoto 1979: 30-31) Juan K. Iida, director del Museo Conmemorativo de la In­ migración Japonesa en el Perú, publicó una relación de los pri­ meros orientales llegados al Perú. En dicha lista menciona el nombre de Uichi Wakiyama, nacido el 13 de enero de 1867 en Hiroshima, quien se fugó de la hacienda Cayaltí el 28 de abril de 1901. (Iida 1986: 249) Nos llama la atención la fecha de la fuga de Wakiyama. De confirmarse tal dato, se demostraría que no todos los japo­ neses salieron de Cayaltí en junio de 1899, sino que por lo me­ nos algunos de ellos estuvieron dos años más. En todo caso, el asunto queda por aclararse. 7.2. Inmigrantes japoneses contratados en la hacienda Pomalca La hacienda Pomalca fue propiedad de la familia Gutiérrez, de origen español. Los herederos de Vicente Gutiérrez tuvieron la conducción de la hacienda hasta el año 1920, cuando pasó a manos de la familia De la Piedra. En el año 1899 llegaron 50 inmigrantes japoneses contrata­ dos. Trece de ellos procedían de N iiga ta y los otros 3 7 de Yamaguchi. Fueron contratados por la hacienda para trabajar durante cuatro años . Juan K. Iida, en su estudio sobre los primeros inmigrantes japoneses llegados al Perú, menciona a dos que fueron destaca­ dos a Pomalca. Uno de ellos fue Hayamizu Kumakichi, quien nació en Niigata en febrero de 1875 y se escapó de la hacienda Pomalca el 8 de octubre de 1900. El segundo fue Kanaguchi Ishitaroo, también procedente de Niigata. Nació el 5 de julio, estuvo des­ tacado en la hacienda Porn.alca y luego se trasladó el 20 de se­ tiembre de 1950. 41 l Respecto al primer grupo, fallecieron cuatro ciudadanos japoneses a consecuencia de una epidemia local. Posteriormente fueron contratados 76 inmigrantes japone­ ses, probablemente en el año 1908. 7.3. Inmigrantes contratados por la hacienda Tumán En el barco "Duke of White" llegó en 1903 al Perú el se­ gundo contingente de inmigrantes japoneses. Primero hizo es­ cala en el puerto del Callao, luego se enrumbó al puerto Eten. La familia Pardo, propietaria de la hacienda Tumán, en­ tonces era la más poderosa de todo el departamento de Lambayeque. José Pardo y Barreda, uno de los propietarios de la hacien­ da, fue civilista. En el año 1903 justamente era Ministro de Rela­ ciones Exteriores en el Gobierno de Candamo. También fue Pre­ sidente del Gabinete. En la misma época Augusto B. Leguía era integrante del Gabinete Ministerial. Las circunstancias le fueron propicias a la familia Pardo para gestionar el envío de inmigrantes con destino a su propia hacienda azucarera, Tumán. Es necesario tomar en consideración que José Pardo y Barreda fue Presidente de la República en el período 1904-1908, en circunstancias en que ocurrieron graves conflictos entre los inmigrantes japoneses y los propietarios de la hacienda Turnán. El editorial Perú Shimpoo, en una publicación sobre la in­ migración japonesa en el Perú, presenta algunas cifras sobre los japoneses destinados a la hacienda Turnán en 1903. 412 "Como en el primer grupo, los inmigrantes fueron distribuidos a las diversas haciendas y en Tumán por ejemplo donde fueron 130 contratados y 111 libres ya hubo problemas. También hubo en otras haciendas, 30 de los libres se dirigieron al norte hasta Guayaqui l con intención de ir a lo EE.UU., fueron vueltos al Perú" (Ito-Goya 1974: 28) Sobre las condiciones laborales en Tumán a comienzos de siglo, existen varios trabajos ( Gu tiérrez 1983: 9; Flores Galindo ). En dichas investigaciones se comprueba las difíciles condiciones laborales y de vida en la hacienda Tumán. Vivían en galpones, recibían castigos y existía un régimen de control total en la hacienda. Predominaba la coacción. 7.4. Sublevación de japoneses en la hacienda Tumán En el año 1907, casi al concluir los cuatro años de contra­ to, los inmigrantes japoneses abrumados por las condiciones de vida y de trabajo en la hacienda Tumán decidieron sublevarse contra los patrones. El historiador Carlos Bachman nos presenta datos escue­ tos sobre la histórica sublevación de japoneses en la hacienda Tumán. Veamos: "Con motivo de haberse sublevado los japoneses y casi dar muer­ te a don Enrique Pardo, se vio la negociación en la penosa necesi­ dad de expulsarlos del fundo en 1907" (Bachman 1921: 177) No tenemos información confirmada sobre la existencia de muertos de uno u otro lado en dicha sublevación. Algunos tes­ timonios orales señalan el fallecimiento de algunos japoneses, pero ello no está confirmado. Como dato histórico significativo, en Tumán hasta la actua­ lidad existe una loma con una cruz en donde están los restos de 47 inmigrantes japoneses. En dicho lugar hay inscripciones en idioma japonés y en castellano. El mensaje es el siguiente: "La Sociedad Japonesa de Chiclayo rinde justo homenaje a los 47 súbditos que encontraron reposo eterno de la primera y se­ gunda inmigración llegados por los afzos 1899 y 1903. PAZ EN SU TUMBA Hda. Tumán. Noviembre 1939" 413 El lugar mencionado es un antiguo cementerio japonés. El dato es importante porque confirma la cantidad de inmigrantes que fallecieron en Lambayeque en la primera fase de la inmi­ gración japonesa. La mayoría de los japoneses que fueron destacados a la hacienda Tumán abandonó la región después de los incidentes. Pocos continuaron residiendo en el departamento de Lambayeque. Hemos obtenido sólo dos nombres de los inmigrantes del año 1903 que se quedaron a vivir en las cálidas tierras del Señor de Sipán. Ellos fueron: Yewaki Jiroku, quien nació en 1878 en Egime y luego de concluir su contrato se que­ dó a trabajar como dulcero en el distrito de Monsefú. El segun­ do fue Mizumacho Sadajuna, nacido en 1874 en Kumamoto. Se casó y continuó como agricultor en la provincia de Chiclayo. 7.5. La identidad de los primeros inmigrantes que llegaron a Lambayeque Usando diversas fuentes primarias hemos logrado elabo­ rar un listado de 365 inmigrantes japoneses que residieron en Lambayeque. La mayoría de las personas que se encuentran en la relación se registraron en los padrones de extranjería. Otros llegaron fugitivos de diversas haciendas de la costa. En el lista­ do encontramos contingentes de japoneses que cumplieron sus contratos en haciendas del departamento de Lambayeque y continuaron viviendo en la tierra del Señor de Sipán. Consideramos de valor histórico conocer la identidad de los inmigrantes que llegaron en el primer barco, "Sakura Maru", y que luego se instalaron en Lamba ye que. Hemos avanzado en establecer una relación de ocho inmigrantes . Con el tiempo, es posible avanzar en la reconstrucción de la identi- dad de más personas: . l.- Konoske Ohashi nació en el año 1884 en Japón. Se convir­ tió en líder principal de la comunidad japonesa. fue fun­ dador de la Sociedad Japonesa de Auxilio Mutuos de Chiclayo. Falleció el 1 de marzo de 1930. 414 2.- Taisuki Kikuchi nació el año 1878 en Niigata. Primero tra­ bajó en la hacienda Casablanca en Cañete, uno de cuyos propietarios fue precisamente Augusto B. Leguía. Luego se fue a Pomalca-Lambayeque como maquinista. Murió por los años veinte en Santa Cruz, Cajamarca. (Testimonio oral de su nieto Jorge Castro Kikuchi, profesor de la UNPRG.) 3:- Uichi Wakiyama, natural de Hiroshima, trabajó en Cayaltí (Iida 197: 248). 4.- Hayamizu Kumakichi nació el año 1875. Trabajó en Pomalca y se fugó el 8 de octubre de 1900 (Iida 1979: 224). 5.- Yamaguchi Shinkichi, según algunos datos expuestos por Iida (1979: 242), nació el 1 de abril de 1874. Luego de tra­ bajar en la hacienda la Estrella emigró a Hawaii, el 25 de abril de 1903. En los padrones de extranjería de Chiclayo hemos encontrado que retornó al Perú en el año 1923 y se instaló en Motupe, en la calle Luis Gonzaga 80. En dicho pueblo residieron algunas personas originarias de Yamaguchi. 6.- Nakatsukasa Tomoichi. Nació en el año 1873, trabajó en Caudivilla y murió en Chiclayo (Iida 1979: 240). Según las fuentes escritas del departamento de Lambayeque, Nakatzukasa trabajó de dulcero en Chiclayo. Murió el 22 de noviembre de 1930 en Chiclayo, a la edad de 58 años. Fue registrado con el nombre de Agustín Nakatsukasa. 7.- Yanagui Sekizoo, natural de Yamaguchi. Nació en 1868. Trabajó en la hacienda San Nicolás. Viajó al norte del Perú (Iida 1979: 242). Según los datos que hemos recogido, se instaló en Chongoyape, que era una zona importante desde el punto de vista de la producción agrícola y el comercio. 8.- Kawaguchi Ushitaroo, natural de Niigata. Trabajó en la hacienda Pomalca. Murió el 20 de setiembre en Lima (Iida 1979: 227). 415 La investigadora Am elia Morimoto n os revela los nombres de lo dos primeros supervisores japoneses que llegaron a las haciendas lamba yecanas. Uno de ellos era Katsusaburo Hayashi, encargado d el contingente de japoneses de Hiroshima que llegó a la hacienda Cayaltí en 1899. Y el otro fue Junichiro Hasegawa, supervisor del grupo d e Niigata destacado a la ha­ cienda Pomalca. 8.- Fas e de transición en el proceso de inmigración japonesa en Lambayeque (1910-1923) A partir del año 1910 se producen significativos cambios en el proceso inm.igratorio japonés en Lambayeque. Por ello habla­ mos de una fase de transición, que consistió en lo siguiente: a) Tendencia a reubicarse en la ciudad de Chiclayo, dejando las haciendas. Cambio de lugar de residencia. b) Tendencia a un cambio de ocupación. Un alto porcentaje de inmigrantes cambia de actividad económica, pasando de agricultores a comerciantes o trabajadores independientes. Estas tendencias se dieron dentro de un contexto de creci­ miento urbano de la ciudad de Chiclayo, que se convirtió en espacio estratégico, eje de comunicaciones en el norte del Perú y centro de las actividades comerciales en la región. Simultáneamente se abrió un curso de crecimiento demo­ gráfico de Chiclayo. En las primeras décadas del presente siglo la expansión de las industrias agro-exportadoras permitió a las elites locales diversificar sus actividades económicas y abrir negocios y medianas empresas en la capital del departamento de Lambayeque. El dinamismo comercial de Chiclayo se con­ virtió en un polo de atracción para los inmigrantes japoneses . Numerosos extranjeros abrieron casas comerciales en Chiclayo. 8. l. Cambio de residencia de los inmigran tes japoneses (1910-19 23) Como hemos visto anteriormente, durante la primera fase 416 de la inmigración japonesa el 100% de los inmigrantes fue ubi­ cado en las haciendas azucareras de Lambayeque. De aquellos primeros contingentes, pocos se quedaron a residir en Lambayeque. Los posteriores grupos de inmigrantes, luego de radicar en las zonas rurales en cumplimiento de sus contratos, en su mayoría, decidieron trasladarse a las zonas urbanas. El historiador Carlos Bachmann recibió de fuentes directas de la Sociedad Japonesa de Auxilios Mutuos de Chiclayo, en el año 1920, un cuadro con el número de inmigrantes japoneses según el lugar de residencia. CUADRO Nº 2 RESIDENCIA DE JAPONESES EN LAMBA YEQUE (1920) Lugar Nro. % Inmigrantes Chiclayo 58 41 Ferreñafe 23 16.3 Monsefú 5 3.5 Lambayeque 12 8.5 Hda. La viña 1 0.7 Puerto Eten 2 1.4 Villa de Eten 2 1.4 Hda. Batan Grande 2 1.4 Hda. Cayaltí 3 2.1 Saña 1 0.7 Hda. Pomalca 3 2.1 Hda . Tumán 12 8.5 Hda. Pucalá 1 0.7 Hda. Pátapo 8 5.6 chongoyape 5 3.5 Pimentel 3 2.1 TOTAL 141 100.0 Fuente: Bachmann 1921 El cuadro nos muestra que en el año 1920 ya había un 45% de inmigrantes japoneses que se había trasladado hacia la ciudad de Chiclayo, capital del departamento. En otras ciuda­ des también se habían reubicado los inmigrantes . En Ferreñafe el 16.3% y en la ciudad de Lambayeque el 8.5%. En el cuadro 417 señalado figuran siete haciendas en las que estuvieron 30 japo­ neses, es decir el 21 % de los inmigrantes. Dichas haciendas son La Viña, Batangrande, Cayaltí, Pomalca, Tumán, Pucalá y Pátapo. No todos los japoneses radicados en las haciendas con­ tinuaban en labores agrícolas. En dichos lugares una parte ma­ yoritaria de los inmigrantes se había convertido en pequeños comerciantes, peluqueros, cocineros, etc. Dichos inmigrantes habían optado por continuar en las haciendas, en la medida en que había una población creciente y un mercado local en don­ de podían desempeñar sus nuevas actividades económicas. 8.2. La ocupación de los inmigrantes japoneses (1910-1923) Utilizando como fuente principal los registros de extranje­ ros en Lambayeque, hemos elaborado un cuadro de ocupacio­ nes de los inmigrantes japoneses residentes en Lambayeque el año 1923 (Ver cuadro Nº 3) 418 CUADRO Nº 3 OCUPACIÓN DE JAPONESES EN LAMBAYEQUE (AÑO 1923) Ocupación Número % Agricultor 13 7.26 Carpintero 1 0.56 Chofer-mecánico 1 0.56 Cocinero 4 2.23 Comerciante 56 31.28 Doméstico 3 1.68 Dulcero 5 2.79 Empleado 9 5.03 Estudiante 2 1.12 Heladero 2 1.12 Industrial 4 2.23 Maquinista 1 0.56 Meca. Dental 1 0.56 Panadero 4 2.23 Pastelero 1 0.56 Peluquero 58 32.40 Sin información 14 7.82 Total 179 99.99 Para el año 1923, podemos observar la ocupación de 179 inmigrantes japoneses. Sólo 13 japoneses desarrollaban trabajo agrícola, es decir, el 7% del total de los inmigrantes. En cam­ bio, las principales actividades económicas fueron el trabajo de peluquería y el comercio. En peluquería trabajaban 58 personas (32%) y en el comer­ cio 56 personas, es decir el 31 %. En menor cantidad los inmigrantes desarrollaban variadas actividades, lo cual demuestra la diversidad de habilidades que poseían. 9. Inmigrantes japoneses en Lambayeque durante el período de "YOBIYOSE" (1924-1940) Los inmigrantes japoneses que estuvieron trabajando en las haciendas azucareras, luego de concluir sus contratos trata­ ron de mejorar su situación desarrollando en la mayoría de los casos nuevas actividades económicas. Aquellos que lograban mayor estabilidad económica hacían llamados a familiares y amigos para que viajaran al Perú. En aquellos tiempos también llegaron las futuras esposas de un sector de inmigrantes. A este período se lo conoce como "Yobiyose". Según el listado que hemos elaborado, de 1924 a 1940 lle­ garon a Lambayeque 139 inmigrantes nuevos, según los padro­ nes de extranjería . Estos últimos llegaron en calidad de ciuda­ danos libres y voluntariamente, sin ningún compromiso laboral con la elite regional. Los nuevos inmigrantes se sumaron así a los antiguos, ampliando el número de japoneses residentes en Lambayeque. · Es ·interesante conocer el lugar de residencia de los nue­ vos inmigrantes. (Ver cuadro Nº 4) 419 CUADRO Nº 4 INMIGRANTES JAPONESES SEGÚN LUGAR DE RESIDENCIA EN LAMBAYEQUE (1924-1940) Lugar Número % Chepén * 1 0.72 Chiclayo 86 62.32 Chongoyape 1 0.72 E ten 1 0.72 Ferreñafe 1 0.72 Guadalupe 2 1.45 Hda. Batangrande 2 1.45 Hda. Capote 1 0.72 Hda. Pátapo 2 1.45 Hda. Pomalca 2 1.45 Hda. Pulen 1 0.72 Hda. Talambo 2 1.45 Hda. Tumán 5 3.62 Jayanca 1 0.72 Lambayeque 9 6.52 Mochumí 1 0.72 Monsefú 2 1.45 Motu pe 7 5.07 Oyotún 2 1.45 Pimentel 3 2.17 Re que 1 0.72 villa de Eten 1 0.72 Zaña 4 2.90 TOTAL 138 99.95 Los antiguos padrones de extranjeros de Lambayeque también registraban a los inmigrantes en Chepén. En cuadro Nº 4 nos muestra que 86 nuevos inmigrantes, es decir el 62.32%, llegaron de Japón para radicarse principal­ mente en la ciudad de Chiclayo. Otros nueve inmigrantes (6%) se instalaron en la ciudad de Lambayeque. Es interesante ver que sólo 15 personas, es decir el 10.86%, llegaron a las princi­ pales haciendas del departamento de Lambayeque. Cabe destacar que la mayoría de las nuevas personas que 420 r llegaron a las haciendas no lo hicieron para desarrollar trabajo agrícola, sino principalmente para ayudar a sus familiares (an­ tiguos inmigrantes), que se habían convertido en pequeños co­ merciantes o trabajadores independientes . Actividades económicas de los inmigrantes japoneses en el año 1940 El censo nacional del año 1940 nos presenta datos de las cate­ gorías ocupacionales de los inmigrantes japoneses en Lambayeque. CUADRO Nº 5 OCUPACIÓN DE INMIGRANTES JAPONESES EN LAMBA YEQUE, POR SEXO (Censo 1940) Hombres Mujeres Total % Patrones y dueños 62 1 63 45 Empleados 20 1 21 15 Obreros y Campesinos 26 3 29 20.7 Parientes cÍc Colabora ores 2 2 4 2.8 Independientes 15 1 16 11.4 Categ. No Declarada 5 2 7 5 P.E.A. Totales 130 10 140 100 En este cuadro observamos una jerarquía de ocupaciones entre los inmigrantes japoneses radicados en Lambayeque en el año 1940. 63 personas son consideradas patrones y dueños, es decir el 45% del total. Ellos se dedicaban a negocios como ba­ zares, restaurantes y encomenderías. Cabe indicar que según nuestros estudios existían varios niveles en el campo de los ne­ gocios. La mayoría eran pequeñas casas comerciales. En las ocupaciones de menores ingresos están los obreros 421 y campesinos, 29 personas, es decir cerca del 20%. Luego están registrados 21 empleados, o sea el 15%. También 16 personas son consideradas trabajadores independientes (11 %). Aunque las cifras que manejamos sobre la población japonesa son ma­ yores que las publicadas por el censo de 1940, debemos consi­ derar que el cuadro Nº 5 nos sirve de muestra para percibir las estratificación social de los inmigrantes. 10.- Las mujeres japonesas radicadas en Lambayeque De los primeros contingentes de inmigrantes japoneses que llegaron a Lambayeque existen pocos datos relacionados con las mujeres. En el listado que hemos elaborado de 365 inmigrantes que optaron por residir en Lambayeque, hemos re­ gistrado la presencia de 5% de mujeres. De todas ellas la más antigua es Yoshimuyra Sachi, quien llegó en 1908 a Lambayeque. Nació en el año 1882 en Kumamoto y se radicó en Chiclayo con su esposo de origen japonés. Acerca del estado civil de las mujeres inmigrantes regis­ tradas, tenemos los siguientes datos: CUADRO Nº 6 ESTADO CIVIL DE MUJERES JAPONESAS (1924-1940) Estado civil No. de % Mujeres Casadas 31 55.2 Solteras 4 6.9 Viudas 2 3.4 (*) sin Inform. 21 34.5 Total 58 100.0 Las 31 japonesas que aparecen registradas en la categoría de casadas tuvieron como esposos a inmigrantes japoneses. 422 Acerca del lugar de residencia de las inmigrantes japonesas, constatamos que de un total de 58 personas, 37 de ellas (65.5%) fi­ jaron como lugar de residencia la ciudad de Chiclayo. El "Yobiyose" con fines matrimoniales funcionó principalmente para los inmigrantes con mayores ingresos, que habían transitado del campo a la ciudad y contaban con mayor estabilidad económica. Sólo se dieron dos casos de mujeres que optaron por resi­ dir en una hacienda. Ello ocurrió en Tumán, Es de mucho interés conocer la actividad ocupacional de las mujeres inmigrantes japonesas. Cuando las mujeres se re­ gistraban en los padrones de extranjería de Chiclayo declara­ ban que su ocupación era los "quehaceres del hogar". Veamos el cuadro Nº 7. CUADRO Nº 7 OCUPACIÓN DE MUJERES JAPONESAS EN LAMBAYEQUE (1924-1940) Ocupación Nro. % "Quehaceres del Hogar" 44 75.0 Comerciante 5 8.6 Doméstica 1 1.7 Peluquería 1 1.7 Sin Información 6 10.3 Total 58 100.0 Fuente: Padrones de Extranjería de Chiclayo. ADL Y AP. Según testimonios recogidos en Lambayeque, las mujeres japonesas inmigrantes tenían múltip les actividades, como las siguientes. Además de las tareas del hogar, los negocios. En las zonas rurales, cuando el esposo trabajaba de arrendatario u hortelano, apoyaban en las tareas agrícolas . Otra de las caracte­ rísticas era la costura. En los pequeños negocios de restauran­ tes cocinaban, atendían a la clientela . Por ellos nuestra conclu- 423 sión es que la categoría "quehaceres del hogar" resulta muy engañosa . No recoge la multiplicidad de tareas que realizaba la mujer en el hogar, en los negocios y en el campo. 11.- Enfermedades y defunciones de los inmigrantes japoneses Hemos constatado que faltan estudios sobre epidemias y enfermedades frecuentes en la población lambayecana en el presente siglo. Existen datos parciales y dispersos sobre la pro­ blemática de la salud en el departamento de Lambayeque. Los inmigrantes japoneses radicados en Lambayeque desde fines del siglo pasado estuvieron expuestos a las mis­ mas enfermedades y epidemias que azotaron al pueblo en la región. A continuación presentamos un breve listado de manera es­ quemática de las epidemias y enfermedades que se han presen­ tado en Lambayeque durante la etapa que estamos investigando. De 1887 a comienzos del siglo XX se registró una epide­ mia de malaria que partió del valle de Zaña y se extendió hasta Chicama. A comienzos del siglo XX, viruela, fiebre amarilla y peste bubónica. 1915.- Paludismo y peste bubónica. 1920.- Fiebre amarilla en Ferreñafe. 1930-1950. - Epidemia de TBC en el departamento de Lambayeque. En los primeros tiempos, además del yugo laboral, los inmigrantes japoneses tuvieron que afrontar las epidemias lo­ cales . Gran parte de los 47 inmigrantes que fallecieron y cuyas tumbas se encuentran en una loma de Tumán fue víctima de las epidemias. 424 Hemos revisado los registros de defunciones de la Munici­ palidad de Chiclayo del año 1914 a 1947, para conocer las prin­ cipales causas de fallecimiento de los inmigrantes japoneses. A partir de ello hemos elaborado el cuadro N º 8. 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 36 37 38 39 40 41 42 CUADRO N º 8 DEFUNCIONES DE INMIGRANTES JAPONESES SEGÚN CAUSAS (1914-1947) Nombre Sexo Edad E. Civi l F. Nac. Causa-Defunción Guakuno M 25 02-7-1914 Tuberculosis-Artritis Noburo Yasuda M 25 s 19-9-1916 Seniche Mitaray M 30 s 19-5-1917 Heridas, arma cortan- te y arma de fueg o Kioka F lüm 14-12-1 917 Atrpia Masakichi Fujino M 42 03-03-1918 Apenoci ti s Hector K. Tuju M 32 s 23-02-1 921 Hannos uke M 35 c 19-02-1 922 Tubercul. Pulmonar F. Yoshueta M 30 s 31-07-1 924 Enteri tis-Tuberculosis Mohei Soto M 03-11-1924 Enteritis-Tuberculosis Nagasawa Yosaburo M 36 c 18-04-1927 Tifoidea Inahuchi M 54 c 04-08-1929 Paludismo crónico Shumako Sakamoto M 19 c 09-10-1929 Asistolia Konosuke Ohashi M 40 s 19-03-1930 Tuberculosis Pulmonar Naka tsukasa A. M 58 c 22-11-1930 Tuberculosis Pulmonar F. Nakamura M 39 19-07-1931 Cirrosis de Lanner Soda Kano M 35 s 31-12-1931 Herida de arma de f. Alberto Oyama M 45 c 19-11 -1 933 Paludismo Pernicioso Takahashi, Pedro M 56 c 02-01-1934 Tuberculosis Pulmonar Fevio Hirakawa M 36 s 02-01-1936 Fractura en el cráneo Ynoehuma Konishi M 45 c 27-01-1936 Fisema Pulmonar Tomoichi Yanoi M 50 s 28-01-1936 Cáncer al es tomago José M. Unjne M 62 s 21-04-1936 Hérida por arma c. Juan Okosi M 42 s 03-11-1936 Tuberculosis Pulmonar Carlos Hayashida M 44 c 24-12-1937 Linfogranulo Matasis María Higa F s 15-08-1938 Enf. es tornago C. Yanagi Monaka M 52 c 27-06-1 940 Cáncer al es tomago Masishiji Antonio M 50 c 04-09-1940 Kodama Ycay M 48 c 29-05-1941 Tuberculosis Pulmonar Shiguinga Kayaji M 61 s 14-07-1941 Paro Cardiaco Nakamura Magogi M 62 s 08-10-1 941 Tuberculosis Pulmonar Nakageneku Karna F 37 08-10-1941 Placenta Roberto Tacayama M 48 c 19-11-1941 Laringi tis Yoshimatu Nakano M 41 c 19-11-1941 Tuberculosis Pulmonar Juan Aagato Naji M 51 c 28-07-1942 Tubercul osis Pulmonar Santos Ikehasa M 44 c 29-06-1943 Hidropesia Igasi Nemoto Y. M 50 c 21-11-1941 Bronconeumonia Taticita Jatsits M 67 c 05-03-1945 Cáncer al es tomago Tojo M 58 01 -08-1946 Tuberculosis Pulmonar Antonio Hakehashi M 58 c 18-09-1946 Tuberculosis Pulmonar Alfonso Kikano T. M 31 s 11-10-1946 Uremia Eduardo Tatasime M 45 1946 Eno Camilo M 55 s 18-03-1 947 Insuficiencia cardiaca Ocupación Jornalero Peluquero Comerciante Agricultor Cantinero Comerciante Dulcero Comerciante Peluquero Comerciante Empleado Comerciante Peluquero Comerciante Peluquero Vulcanizador Peluquero Comerciante Empleado Peluquero Comerciante Agricultor Peluquero Agricultor Empleado Comerciante Empleado Agricultor Obrero Agricultor Peluquero Agricultor Agricultor Peluquero 425 La evaluación del cuadro anteriormente expuesto n os lle­ va a las siguientes precisiones: 1.- La enfermedad más frecu ente fu e la tuberculosis . De un total d e 42 defunciones, 14 fueron por este mal, es decir el 33%. 2.- Las enfermedades del sistema digestivo se dieron seis ca­ sos o sea el 14%. 3.- Se presentaron tres casos de procesos infecciosos (tifoidea, paludismo). 4.- Hubo tres de presuntos suicidios . Una de las defunciones fue por medio de hara-kiri. Al finalizar las causas del fallecimiento de 12 trabajadores dependientes, agricultores, jornaleros y empleados, nos encon­ tramos con que cerca del 55% de los casos fue por tuberculosis. En el caso de los peluqueros, de los nueve fallecidos cua­ tro (44%) lo fueron por tuberculosis . Estos datos revelan la difícil situación de la mayoría de los inmigrantes japoneses en las primeras décadas del presente siglo. 12.- Datos estadísticos sobre la población japonesa en Lambayeque Con la finalidad de tener una visión de conjunto de la in­ migración japonesa hemos elaborado un cuadro que contiene datos sobre la población japonesa en Lambayeque durante la etapa de 1899 a 1940, utilizando diversas fuentes. 426 CUADRO Nº 9 RESIDENCIA DE JAPONESES EN LAMBA YEQUE AÑOS 1899-1903-1920-1930-1940 Año Número 1899 100 1903 241 1920 141 1930 259 (x) 1940 281 (X) El estimado del año 1940 lo hemos hecho sobre la base de los padrones de extranjería. La cifra calculada por nosotros es superior a la del censo nacional de 1940, que solamente presenta 181 inmigrantes. Ello se debió al repliegue de la colonia japonesa durante la campaña en su contra. Una parte de los japone­ ses rechazaba las causas y los registros oficiales. Fuentes: 1899: (Morimoto 1979; Kishimoto 1979) 1903: (Perú Shimpoo, 1974: 28) 1920: (Censo de la Sociedad Japonesa de Auxilios Mutuos. Bachmann 1921) 1930: (Kichimoto 1979: 23) 1940: Cálculos del autor sobre la base de padrones de extranjería de Chiclayo y registros municipales. El aumento significativo de los inmigrantes de 1920 a 1930 se debió a dos razones. La primera fue porque justamente coin­ cide con el segundo período de gobierno de Augusto B. Leguía, quien alentó la inmigración japonesa. Y la segunda ra­ zón fue que, al culminar los contratos en el año 1923, se abrió la fase denominada "Yobiyose" o llamadas a familiares, amigos o futuras esposas. 13.- Lugar de procedencia de japoneses residentes en Lambayeque Es importante conocer el lugar de procedencia de los inmigrantes japoneses que se radicaron en Lambayeque. Res­ pecto a las fuentes utilizadas sobre este tema, debemos diferen­ ciar dos niveles. En primer lugar, el origen de los contingentes iniciales de trabajadores que llegaron a las haciendas azucare­ ras de Lambayeque en la primera década ya se conoce con pre- 427 cisión por diversos estudios (Morimoto 1979; Ito-Goya 1974). Ellos procedían de Hiroshima, Nigata y Yamaguchi. Su tiempo de permanencia en el norte fue limitado. En segundo lugar, no­ sotros hemos elaborado una lista de 365 inmigrantes japoneses que optaron por residir en Lambayeque. Sobre la base de la re­ lación indicada, hemos hecho el siguiente cuadro Nº 10. CUADRO Nº 10 LUGAR DE PROCEDENCIA DE JAPONESES RESIDENTES EN LAMBAYEQUE (1924-1949) Lugar Número % Fuka 1 0.27 Fukuoka 9 2.47 Fukushima 37 10.14 Hiroshima 24 6.58 Hokama 1 0.27 Ishikawa 1 0.27 Ehime 1 0.27 Kagoshima 13 3.83 Ko e 3 0.82 Korei 1 0.27 Kumamoto 27 7.40 Miyagui 7 1.92 Nagasaki 6 1.64 Nagashina 1 0.27 Nigata Ken 1 0.27 Oita 3 0.82 O ka y ama 1 0.27 Okinawa 4 1.10 Shigaken 1 0.27 Shimane 1 0.27 Sinday 2 0.55 Tachizi 1 0.27 Tokio 1 0.27 Yamaguchi 8 2.19 Yamanishi 1 2.19 Yokohama 136 37.26 Sin Información 72 19.73 Total 365 99.96 (x) La alta cantidad de personas que declaran proceder de Yokohoma se debe a que en algunos padrones de extranjería se registraba el puerto de embar­ que y no el lugar de nacimiento del inmigrante. Esto ha ocurrido priri.cipalmente con aquellos que llegaron durante el periodo del "Yobiyose". Los inmigrantes del periodo de contratos sí fueron registrados por su lugar de origen. 428 Según el cuadro elaborado podemos observar una diversi­ dad de lugares de origen de los inmigrantes. Los principales lugares de procedencia son Yokohama (37%), Fukushima (10%), Kumamoto (7.4%), Fukuoka (2.4%) y Yamaguchi (2%), luego siguen Nagasaki, Okinawa y otros lugares. En síntesis, los inmigrantes japoneses que se radicaron en Lambayeque procedían de 26 lugares diferentes del Japón. Segunda Parte Vida cultural de los inmigrantes japoneses Los primeros contingentes de inmigrantes japoneses que llegaron a las haciendas azucareras tuvieron un choque cultu­ ral. Además del trato opresor que recibieron los hijos del Sol Naciente, se encontraban ante otros patrones culturales. En un comienzo fue difícil la adaptación. Una parte de ellos pugnó por retornar al Japón, otra por fugarse de las plantaciones azu­ careras. Otro elemento que se debe considerar fue que los japone­ ses que se instalaron en Lambayeque procedían de 26 lugares diferentes. Es decir traían también las tradiciones culturales de aquellos lugares donde nacieron. En esta parte de nuestro trabajo, presentaremos los esfuer­ zos de los inmigrantes japoneses para cohesionarse y mantener sus costumbres milenarias. A continuación presentaremos los siguientes temas: instituciones sociales creadas por los japone­ ses en Lambayeque, tradiciones familiares, idioma, religión, festividades, comidas orientales, la música, la cortesía, los diá­ logos y sus rituales ante la muerte. · Los japoneses crearon dos instituciones importantes en Lambayeque: Primero la Sociedad Japonesa de Auxilios Mu­ tuos de Chiclayo y luego el Colegio Japonés de Chiclayo. Vea­ mos a continuación cada una de ellas. 429 l. La Sociedad Japonesa de Auxilios Mutuos de Chiclayo Por algunos testimonios orales que hemos recibido el pri­ mer intento de agrupación de los inmigrantes japoneses se hizo en el año 1912 en Chiclayo. Para reunirse utilizaban sus pro­ pios domicilios. Los primeros socios articulados fueron 129. Posteriormente, el 12 de agosto de 1920, la comunidad japone­ sa inauguró su local institucional en la antigua calle San Pedro, donde empezó a funcionar regularmente. El fundador de la institución fue el inmigrante Konoshe Ohashi, quien nació el año 1884. Llegó al Perú en el primer contingente de 11 braceros" japoneses del año 1899, a bordo del "Sakura Maru". Luego de trabajar como agricultor se desempe­ ñó como comerciante. Fue uno de los primeros en instalarse en Chiclayo. Su espíritu emprendedor lo llevó a instalar un nego­ cio en pleno Parque Principal de Chiclayo. fue un hombre ahorrativo, sacrificado y muy solidario. Falleció el 1 de marzo de 1930, enfermo de tuberculosis. Después del fallecimiento de Konoske Ohashi, ocuparon la presidencia de la institución Afael U chiyama, Y chita ro Yoshida y luego Chikao Nakasaki Mayeda. En el año 1935 la Junta Directiva de la Sociedad Japonesa estuvo formada por 20 personas. El núcleo ejecutivo fue el si­ guiente: Además de los anteriores, había 15 vocales. En el año 1835 se registraron cerca de 150 asociados (Véase revista Centenaria 1935: 42). Entre las actividades principales de la institución estuvo el apoyo a sus socios en casos de enfermedad o emergencia. También tenía un fondo mortuorio para enterrar a los difuntos en el Cementerio General de Chiclayo . . En la década del 20 contribuyó económicamente a la cons­ trucción de una capilla en el Hospital de las Mercedes de Chiclayo. 430 En el año 1933 construyó el Colegio Japonés, tema que de­ sarrollaremos más adelante. En el año 1939 la institución de japoneses hizo un simbóli­ co monumento en homenaje de los 47 primeros japoneses inmigrantes que fallecieron en Lambayeque. Con la valiosa colaboración del señor Takeaki Uchiyama, inmigrante japonés que llegó en 1929 a Chiclayo, hemos trata­ do de identificar a los miembros de la Junta Directiva de la So­ ciedad Japonesa de Chiclayo. A partir de la copia de una anti­ gua fotografía del año 1938 el señor Takeaki Uchiyama hizo un extraordinario esfuerzo que nos permite ahora conocer a 16 an­ tiguos dirigentes de dicha institución. En la fotografía aparecen Ichitaro Yoshida, presidente; Usabro Maoki, vicepresidente; Asaichi Uchiyama, vocal deca­ no, Jorge S. Yoshioka, secretario de propagandas; Masaharu Isono, tesorero; Kichikawa; Mitsukei Matsuoka; Ohashi; Eiran Nishisaka; Juntaro Araki; Keitaro Sakamoto; Saburo Nitta; Kitashima; Inzo Kageyama; Kumataro Hasegawa; Gitaro Yashimoto. Una criatura que aparece en la foto es el hijo de Eiran Nishisaka, comerciante de Motupe. El valor histórico de la fotografía está en que la mayoría de los directivos fue víctima de la campaña antijaponesa que se inició en la década del 30 y tuvo su coyuntura trágica durante la Segunda Guerra Mundial. Esto lo trataremos en la cuarta parte de nuestro informe. 2.- El Colegio japonés de Chiclayo Al igual que en otras zonas del país, la comunidad japo­ nesa de Chiclayo decidió crear un colegio japonés con la finali­ dad de educar a los hijos de inmigrantes japoneses. Los preparativos para construir el Colegio Japonés se ini­ ciaron en el año 1932 y contaron con el apoyo de los afiliados de la Sociedad Japonesa de Chiclayo. Empezó a funcionar ofi- 431 cialmente el año 1933. Las actividades educativas se desarrolla­ ron hasta el año 1942. Inicialmente enseñaban dos profesores . El director fue el maestro Toshitaka Koisume. Uno de los profesores fue el señor Saito. También llegaron dos profesoras del Japón. Una de ellas tocaba el violín y la otra el órgano. El colegio tenía internado para los niños cuyos padres re­ sidían en las zonas rurales de Lambayeque. Los niños se que­ daban en el colegio de lunes a v iernes. Los sábados y domin­ gos retornaban a su domicilio. El colegio tenía dormitorios y otros ambientes. Contaba también con una sala de música. Al concluir la primaria, algunos estudiantes fueron envia­ dos por sus padres al Japón. Además de los cursos programados por la ley peruana, a los niños se les enseñaba el idioma japonés y las tradiciones orientales . A los alumnos se les transmitía valores como la honradez, el honor, la verdad, el trabajo, la humildad y el espí- ritu de sacrificio. · Los profesores enseñaban tres habilidades: a) artes ma­ nuales, b )música y c) dibujo. 3.- La tradición familiar japonesa en Lambayeque Tal como hemos visto en secciones anteriores, la lista de inmigrantes que optaron por residir en Lambayeque está inte­ grada por 365 personas, de las cuales solamente 58 eran muje­ res, lo cual significaba un 16% del total. Este hecho marca una de las particularidades de la inmigración japonesa en Lambayeque. Del total de 58 mujeres registradas, encontramos que 31 de ellas se casaron con varones de origen japonés. Es decir, 432 nuestro estudio comprueba una tendencia endogámica en las mujeres inmigrantes. En cambio no ocurrió lo mismo con los varones. Un alto por­ centaje de varones contrajo compromisos con mujeres norteñas. La mayoría de las mujeres japonesas que se casaron con sus connacionales residía en la ciudad de Chiclayo. En las zo­ na rurales fue escasa la presencia de mujeres japonesas. En el período del "Yobiyose" aumentó el número de inmigrantes mujeres . De las 58 mujeres que tenemos registradas, 39 lle­ garon a Lambayeque después del año 1924. Es decir el 67%. La mayoría de ellas tenía como objetivo casarse con los anti­ guos inmigrantes japoneses radicados en Lambayeque y que habían logrado mayor estabilidad económica en el medio urba­ no. Además del enfoque cuantitativo, es necesario tomar en consideración el valor cualitativo de la presencia de la mujer japonesa en Lambayeque. Las parejas de inmigrantes de raíz japonesa permitieron a la colonia reproducir la cultura. Permi­ tieron el surgimiento de familias capaces de conservar las tra­ diciones japonesas. Se garantizó la crianza de los niños (niseis) con los patrones culturales orientales . Resulta de interés saber qué pasó con los otros dos tercios de varones japoneses casados con norteñas. Este es un tema que trataremos más adelante. 4.- El idioma Uno de los rasgos distintivos de los inmigrantes japoneses fue la continuidad en el uso del idioma del país que los vio na­ cer. La mayoría aprendió el idioma castellano para comunicar­ se con los peruanos y desarrollar sus actividades comerciales. La multiplicidad de negocios de los inmigrantes los obligaba a comunicarse permanentemente con el público locat por ello tu­ vieron la necesidad de aprender el idioma castellano. 433 Sin embargo, los japoneses en sus reuniones familiares y amicales preferían hablar el japonés. Ellos se preocuparon por que sus hijos aprendiesen también el idioma japonés. La Socie­ dad Japonesa de Chiclayo dedicó especial interés a la enseñan­ za del idioma para los alumnos del colegio creado por ellos . En el plantel les enseñaban 10 a 15 palabras japonesas diarias, re­ lacionadas con sus actividades cotidianas. Los profesores japo­ neses sabían hablar tanto el idioma japonés como el español. En el Colegio Japonés les enseñaban tres tipos de letras: Katagana, Giragana y Kanji. 5. Religión Según los testimonios recogidos en Lambayeque, los inmigrantes japoneses que llegaron continuaron desarrollando sus actividades religiosas. La corriente budista fue la más ex­ tendida entre los orientales. Algunos practicaban el chin­ toísmo. Eran discretos en estas actividades. En la mayoría de los hogares japoneses había un pequeño altar "Butsudan" en donde adoraban a sus antepasados. Tenían una oración a Buda en idioma kenji. En algunas casas había una imagen de Buda. También se colocaba la fotografía de un familiar fallecido. Algunos japoneses tenían un símbolo de Buda junto a una imagen del emperador. Los japoneses fueron respetuosos de la religiosidad de los norteños. Ayudaron a construir una capilla en el Hospital de las Mercedes de Chiclayo en la década del 20 . Cuando los orienta­ les hicieron su homenaje a los inmigrantes fallecidos en Tumán construyeron una cruz en la parte superior de la loma. 6. Festividades de los inmigrantes Por versiones de los antiguos japoneses, tres fueron las festividades principales de los inmigrantes radicados en Lambayeque. 434 a) Aniversario del Japón. En primer lugar celebraban el ani­ versario del Japón el 29 de abril de cada año, que coinci­ día con la fecha del natalicio del emperador. La celebra­ ción era conocida como Tencho, Set-Zú. b) Fiesta de la primavera. La celebraban en el Colegio J apo­ nés. Junto al colegio había una plaza de toros que se al­ quilaba para realizar actividades deportivas, artísticas y culturales. c) El año nuevo oriental. Realizaban reuniones entre connacionales. Se preparaba los mejores potajes orientales y se intercambiaba regalos. 7. Comidas tradicionales orientales En las grandes festividades anteriormente señaladas se preparaba platos tradicionales del Japón. En el año 1849 entre­ vistamos a doña Juana Rosa Miyakagua de Sakanishe, quien nos narró las costumbres culinarias de los japoneses antiguos en Lambayeque. La señora Miyakagua, quien actualmente tiene una tienda en el centro de Chiclayo, nos contó que las comidas de antaño eran las siguientes: makisushi, sachime, moshi, sushi, batamoche, miso, ochayo y sukiyaki. Como bebidas, el té y el saké. Agregó la señora que tenían variedad de comidas con pescado y mariscos. La degustación era un arte para los inmigrantes japoneses y continuaron con su tradición. 8. La música Ya hemos indicado que en el Colegio Japonés durante la década del 30 había especial interés en que los alumnos apren­ dieran música . Como parte de la educación de los niños se les enseñaba a tocar el samsin o shamisen. En Zaña el inmigrantes japonés Manzó Miyakawa tocaba el xhamisen. Su esposa Rosa 435 Chie era también m uy aficionada a la música y tocab a dicho instrumento musical desde joven. En la década del 30 todavía se usab a la vitrola en las zo­ nas rurales. Algunos inmigrantes escuchaban discos de música japonesa. 9. La cortesía Una costumbre muy arraigada entre los japoneses en el norte fue la cortesía y el respeto a los mayores. Tenían algunas re­ glas en su relación y comunicación con padres, hermanos y amigos. Sabían cuándo hablar y cuándo mantener el silencio. 10. Los diálogos nostálgicos Según los relatos de los niseis nacidos en el periodo pre­ vio a la Segunda Guerra Mundial, los antiguos inmigrantes te­ nían diálogos nostálgicos sobre su patria. Recordaban su infan­ cia, su mundo familiar. Recordaban su vida pasada en la lejana patria. Según Alfredo Itabashi, "los japoneses siempre recordaban su tierra . Mi padre nos contaba acerca de la belleza del paisaje. Mucha vegetación. No había tantos desiertos. También contaba que las puertas no tenían llaves ni cerrojos. No robaban". 11. La concepción de la muerte En diversos pasajes de los relatos recogidos, constatamos que uno de los momentos más trascendentales de la colonia era el fallecimiento un connacional. En las lomas de Tumán, donde está un cementerio japo­ nés, todavía se puede apreciar unos platos de porcelana o anti­ guas vajillas de metal en donde antiguamente se colocaba ofrendas y alimentos destinados a los seres queridos ya falleci­ dos. 436 La Sociedad Japonesa de Chiclayo tuvo como actividad permanente el entierro de los socios fallecidos . Había rituales relacionados con las cenizas de los difun- tos . El hara-kiri Hemos recogido algunas historias que confirman casos de hara-kiri. Un testimonio oral nos informó de un caso en la dé­ cada del 30 en Ferreñafe. Las fuentes escritas nos informan también de un impresio­ nan te caso de hara-kiri en el año de 1917 en el corazón de Chiclayo. El registro de defunción de la Municipalidad de Chiclayo del año 1917, folio 126, textualmente señala el falleci­ miento de Seniche Mitaray, comerciante de 30 años, soltero, por: "herida punzante costado del pulmón derecho e hígado" (suici­ dio). Tercera Parte Relaciones interétnicas de los inmigrantes japoneses en Lambayeque Introducción Los inmigrantes japoneses trataron de conservar sus cos­ tumbres y tradiciones culturales en Lambayeque. En la nueva realidad tuvieron que entrar en relaciones con otros grupos étnicos. La tierra del Señor de Sipán se había transformado en una sociedad pluriétnica y pluricultural. En la región había po­ bladores de raíces indígenas, descendientes de europeos, con­ tingentes humanos negros, de ancestros africanos, y miles de ciudadanos chinos. Esta amalgama de razas y etnias coexistía en el norte del Perú en la segunda mitad del siglo pasado. En ese escenario ingresaron los inmigrantes japoneses en el um­ bral del siglo XX. 437 Esta parte del documento enfoca centralmente las relacio­ nes de los inmigrantes con cada de las etnias principales . Ello es muy interesante. Hubo periodos de tensión y conflictos con algunos grupos étnicos. Con otros hubo relaciones positivas y vínculos culturales . Las relaciones armónicas de los japoneses fueron principalmente con las poblaciones indígenas y negras. En un primer momento las relaciones conflictivas se die­ ron entre los inmigrantes japoneses y la elite local de raíces eu­ ropeas que controlaba las haciendas. En la década del 30 se desarrollaron tensiones entre inmigrantes japoneses y chinos. Develar estos temas es el objetivo de esta parte del infor­ me, que hemos dividido en las siguientes secciones: l. Las etnias en Lambayeque antes de la llegada de los japo­ neses. 2. Relaciones de los inmigrantes japoneses con la población indígena local. 3. Relaciones de japoneses con la población negra 4. Relaciones de japoneses con los inmigrantes chinos 5. Relaciones de japoneses con personas de raíces europeas. 1. Las etnias en Lambayeque antes de la llegada de los japoneses Una visión panorámica de las etnias en Lambayeque antes de la llegada de los inmigrantes japoneses nos la ofrece el cen­ so nacional de año 1876. En dicho censo se presenta una clasifi­ cación racial con las siguientes categorías: blancos, indios, ne­ gros, mestizos y asiáticos (chinos). Veamos el cuadro Nº 11. 438 Blancos Indios Negros Mestizos Asiáticos Total CUADRO N º 11 RAZAS EN LAMBA YEQUE Censo de 1876 Hombres Mujeres Total 4,626 3,501 8,127 24,854 23,745 48,599 1,394 1,289 2,682 12,169 11,073 23,242 4,077 10 4,087 47,120 39,618 86,738 % 9.4 56.0 3.1 26.8 4.7 100.0 El cuadro nos muestra la mayoritaria presencia indígena en la región (56%). En segundo lugar, resalta el 26.8% de mes­ tizos. En tercer lugar, se refleja la presencia de una población blanca (9.4%); en cuarto lugar, percibimos una significativa presencia de chinos (4.7%) y finalmente constatamos el 3% de pobladores de ascendencia africana. A nivel general podemos decir que tal censo confirma el carácter pluriétnico del depar­ tamento de Lambayeque, donde confluyeron grupos humanos de cuatro continentes del mundo. Es necesario hacer algunas precisiones sobre las etnias afincadas en Lambayeque en la segunda mitad del siglo pasa­ do. Las personas caracterizadas como "blancas" principalmen­ te eran descendientes de españoles que llegaron durante la Co­ lonia. Ellos estaban vinculados con la propiedad de las hacien­ das azucareras y arroceras de la región. En la segunda mitad del siglo pasado llegaron nuevos grupos de inmigrantes euro­ peos a Lambayeque. Según Giovanni Bonfiglio, en Lambayeque, durante el año 1876, había 244 italianos, 518 ingleses, 78 franceses, 34 españo­ les y 81 alemanes (Bonfiglio 1876: 66) . 439 Los datos señalados nos permiten conocer que dentro de la categoría de "blancos" había una heterogeneidad cultural. La población indígena de la segunda mitad del siglo pasa­ do estaba asentada en zonas rurales como Monsefú, Illimo, J ayanca, Reque, Ferreñafe, Túcume, Mórrope y Mochumí. Estos eran tradicionales espacios de residencia indígena desde la época preínca. También había zonas de pescadores en Eten, La­ gunas, San José, Santa Rosa, Pimentel. Debemos tener en consi­ deración que a fines del siglo pasado se produjo un proceso de inmigración cajamarquina hacia la costa para trabajar por tem­ poradas en las haciendas azucareras. Acerca de la población negra, debemos indicar que llegó principalmente durante la época colonial. Fue traída por los es­ pañoles bajo el régimen de la esclavitud. Trabajó en las hacien­ das cañeras de la región costeña. También desarrolló labores de servicio en las nuevas villas, en las casonas coloniales. En Lambayeque básicamente se concentró en Zaña y Capote. La población asiática estaba formada por culíes chinos que llegaron a la costa peruana a reemplazar la mano de obra ne­ gra luego de que concluyera el ciclo de la esclavitud. Los inmigrantes chinos trabajaron en las haciendas azucareras en condiciones de semiesclavitud. La población mestiza básicamente fue el fruto de la unión entre la población española y la indígena. En 1876 al­ canzó el 26.8% del total. El mestizaje fue la tendencia crecien­ te en la región. Cuando los inmigrantes japoneses llegaron a las haciendas encontraron un conglomerado humano plurirracial. A continua­ ción veremos cómo se desarrollaron las relaciones interétnicas. 2.- Relaciones de los inmígrantes japoneses con la poblacíón índíge­ na lambayecana Los japoneses desarrollaron su primer vínculo con el 440 mundo indígena norteño dentro de las haciendas azucareras y en los poblados circundantes. Un sector de los inmigrantes japoneses luego de concluir sus contratos decidió continuar viviendo en las zonas rurales. No todos los inmigrantes se trasladaron a Chiclayo u otras ciu­ dades. Parte de ellos prefirió continuar viviendo en el entorno de las haciendas y en las poblaciones indígenas de la región. En el año 1923 continuaban viviendo en diversas hacien­ das 40 inmigrantes japoneses que se habían ubicado en los si­ guientes lugares: Batangrande (10), Pátapo (10), Tumán (8), Pomalca (5), Cayaltí (3), Pucala (2), Chucupe (1) y Chacupe (1). Ellos en el año 1923 continuaban en las haciendas, pero ya habían cambiado de ocupación. Se transformaron en comer­ ciantes. Tenían pequeños negocios en las haciendas. Otros 47 inmigrantes japoneses decidieron vivir en pobla­ dos indígenas. En Ferreñafe (13), Monsefú (10), Chongoyape (12) Motupe (6), Eten (5) y Túcume (1). La mayoría de los inmigrantes japoneses que continuaron en las haciendas o se trasladaron a los poblados indígenas eran solteros. 2.1. Relaciones amorosas y conyugales entre japoneses e indígenas Como punto de partida tenemos que señalar que la canti­ dad de varones japoneses que llegó a Lambayeque fue mucho mayor que la de mujeres. Éstas sólo fueron el 16% del total de los inmigrantes. Desarrollando el procesamiento del listado de residentes en Lambayeque hemos encontrado que, de 365 japoneses, había 121 personas casadas, de las cuales 90 eran varones (74.4%) y 31 mujeres (25.6%). Tal como hemos expuesto anteriormente, las 31 mujeres se 441 casaron con varones japoneses. Los otros 59 japoneses en la mayoría de los casos establecieron relaciones de pareja con mujeres norteñas, preferentemente de raíces indígenas. En otras palabras, dos tercios de los varones japoneses formaron nuevos hogares con mujeres nativas de la región. Los datos anteriores revelan una de las particularidades de la inmigración japonesa a Lambayeque. La endogamia fue un fenómeno parcial, limitado a un tercio de los varones casa­ dos . La práctica de la endogamia fue una tendencia que com­ prometió a las mujeres japonesas, pero no fue una práctica del conjunto de los varones. Estos datos ponen en discusión los di­ versos estudios que tratan de presentar una endogamia genera­ lizada en la comunidad japonesa en el país. Pensamos que en algunas zonas, como Lambayeque, la endogamia fue parcial y limitada. El mestizaje japonés-indígena tuvo dos matices. Por un lado se dieron relaciones de pareja entre japoneses y mujeres yungas costeñas. Pero hubo otra variante. Un sector importante de los japoneses, particularmente en las haciendas, se compro­ metió con mujeres de raíces cajamarquinas. Ellas eran princi­ palmente hijas, hermanas o sobrinas de los peones "engancha­ dos" cajamarquinos que trabajaban en las haciendas azucareras y arroceras de la costa. También los japoneses se casaban con mujeres vinculadas a las familias de comerciantes locales de origen indígena. Veamos algunos ejemplos ilustrativos. El valle de Zaña comprende varios poblados como Cayaltí, Zaña, Ucupe y Motupe. En todo el valle han vivido del año 20 al 40, ocho inmigrantes. Si evaluamos el estado civil de todos ellos, llega­ mos a los siguientes resultados. Dos se casaron con japonesas, cinco inmigrantes se comprometieron con mujeres norteñas -en su mayoría de origen indígena- y uno permaneció soltero. Vea­ mos detalles . 442 Einoshi Hamada, residente en Zaña, primero tuvo un compromiso con una señora de apellido Torres en Trujillo, con la cual tuvo cuatro hijos. Luego pasó a vivir a Zaña, donde se comprometió con la señora Micaela Sánchez Sáenz, natural de Cajamarca. Hisato Yoshimoto, residente en Ocupe, se comprometió con una dama llamada María Trigoso. Shokichi Yamamoto, residente en Cayaltí, se casó por la iglesia con Dina Campos Julca, de origen cajamarquino. El ni_a­ trimonio se realizó el 20 de octubre de 1924. Hashimoto se comprometió con una norteña en la hacien­ da Culpón. Tsukamo se comprometió con una norteña. Nakayama permaneció soltero. Los únicos casos de matrimonios entre japoneses fueron los siguientes. Don Manzó Miyakawa, se caso con la señora Nishike. El señor Kunisake Ono tuvo como esposa a la señora Hisushi. Residieron en Zaña un tiempo. En Ferreñafe se registraron varios matrimonios y compro­ misos entre japoneses y norteños. A continuación presentamos varios ejemplos . Roberto Nakasaki y Eberdinda Díaz (década del 20), Urien Coto e Isabel Silva (década del 40), Juan Tokomura y Francisca Bereche (década del 30). En la ciudad de Ferreñafe se dio un interesante caso. Tres amigos japoneses se casaron con tres hermanas de origen cajamarquino. Los personajes de esta historia son los siguien­ tes: La madre de las tres hermanas era natural de Chota, 443 Cajamarca. Ellas procedían de una hacienda cajamarquina lla­ mada Conchán. De la unión de japoneses y mujeres norteñas surgieron importantes artistas reconocidos en el país como Luis Abelardo Takahashi Núñez, hijo de Sakuso y Tarcila. También surgió otro artista: Alfredo Hitabashi, de la unión de Sánchez Hitabashi y Etelbina Nuñez Delgado. Hubo también en Ferreñafe algunos casos de matrimonios de inmigrantes con mujeres de origen japonés. Uno de esos ca- sos fue el de Carlos Kahuajara e Irma Kichikawa. · En la ciudad de Chiclayo se dio un caso significativo. Don Asaichi Uchiyama, Presidente de la Sociedad Japonesa de Chiclayo, se casó con una peruana, la señora Silvestre Chacón. En la Municipalidad de Lambayeque el 22 de octubre de 1925 contrajeron matrimonio Miguel Huechiy Yoshica, natural de Yamaguchi, y la cajamarquina Rosalia Rodríguez. Otra interesante experiencia ocurrió con Doña Concepción Villanueva Buques, natural de Santa Cruz-Cajamarca, quien se enamoró en la hacienda Pomalca de Taisuki Kikuchi, natural de Niigata-Japón (llegó al Perú con el primer contingente de inmigrantes el año 1899). Luego de conocerse, la nueva pareja se fue a vivir un tiempo a la sierra norte. Ahí tuvo una hija que recibió como nombre Gudelia Kikuchi Villanueva. Ella na­ ció el año 1920. Años después murió don Taisuji. Su apellido se ha extendido en el departamento de Lambayeque. Uno de sus nietos es el profesor Jorge Castro Kikuchi, quien nos narró la historia. Pero el asunto no queda ahí. Luego de quedar viuda doña Concepción Villanueva, con­ trajo matrimonio con otro inmigrante japonés, llamado Juan José Furutani, quien falleció en el año 1935. 444 2.2 El intercambio cultural Los inmigrantes japoneses trasmitieron algunas de sus costumbres a sus compañeras norteñas y viceversa. Uno de los elementos principales de la nueva relación de pareja fue que el inmigrante se entrelazaba con familias exten­ sas indígenas de tradiciones ancestrales. Dos elementos de origen prehispánico asimilaron algunos inmigrantes, como el "chacchar la coca", la hoja sagrada de los incas. Ello lo hacían durante los trabajos rudos y en los velo­ rios. Otra costumbre fue el consumo de chicha, bebida tradicio­ nal del mundo indígena. Los inmigrantes japoneses degustaron con satisfacción los platos típicos norteños. Algunos testimonios recogidos de los hijos de inmigrantes japoneses casados con norteñas indican que la influencia prin­ cipal del padre se dio en la crianza de los hijos. Según Alfredo ltabashi, "el padre era la cabeza del hogar. Imponía respeto, sus valores y costrumbres . No le gustaba que mintieran. Le gustaba que los niños se acostasen a las ocho de la noche. Se preocupaban mucho de la limpieza ." 3. Relaciones de japoneses con la etnia negra En la época en que llegaron los inmigrantes japoneses ha­ bía dos lugares con significativa presencia negra: Zaña y Capo­ te . Algunos inmigrantes se instalaron en dichos lugares. De todos los inmigrantes que llegaron a Lambayeque sólo uno se casó con una mujer afronorteña. Fue el caso de Eikichi Sakoda, quien nació en Kagoshima-Ken el 5 de setiembre de 1890 y llegó al Perú el año 1908. Inicialmente se radicó en una hacienda, se escapó y luego viajo a Chongoyape, donde cono- 445 ció a una joven yunga de apellido Montalvo. Con ella tuvo dos hijos : Máximo y Luis. Tuvo una vida gitana, recorriendo diver­ sos pueblos como Chongoyape, Tonmoche, Chiclayo y Zaña . En Chiclayo estuvo trabajando como peluquero en el año 1919. En esas éircunstancias falleció la chongoyapana. De ahí se tras­ ladó a Zaña. Llegó solitario al histórico pueblo de Zaña. Instaló un pe­ queño negocio de peluquería en el jirón Independencia. Luego abrió una dulcería. Sakoda se enamoró de una joven llamada Mariana Campaña Reaño, de raíces africanas, con quien cons­ truyó un nuevo hogar. Tuvo cuatro hijas . Ellas fueron bautiza­ das en la iglesia de Zaña con rituales cristianos. Sakoda vivió cerca de 15 años en Zaña. Se integró plena­ mente a las costumbres afro-zañeras. Según nos relató en el año de 1995 su hija Asunciona, su padre comía los paltos típi­ cos de Zaña, como tamales, arroz con chancho, cabrito, chanfainita, causa de pescado y el frito. Él también se prepara­ ba sus comidas japonesas. Sakoda hizo amistad con algunos cantantes y mú,sicos negros, como el gran decimista Abel Colchado. El caso de Nacayama es interesante. En un comienzo vivió en Capote, pueblo de raíces negras, y posteriormente se trasla­ dó a vivir a Zaña, también pueblo de rasgos afronorteños. Kunisuke Ono y su esposa japonesa trabajaron como agri­ cultores en los montes de Zaña. Tenían varios hijos. Establecie­ ron lazos de compadrazgo con una familia Oliva de raíces ne­ gras. Tuvieron así una ahijada zañera. Ellos la criaron, educa­ ron y luego le obsequiaron un terreno antes de partir a Japón. Este fue el único caso en que una joven negra vivió en el seno de una familia japonesa en la región. Las relaciones entre japoneses y negros no fueron conflic­ tivas . Hemos constatado la gran capacidad de mimetización en los inmigrantes japoneses que radicaron en Zaña y Capote. Particularmente es de resaltar la experiencia de Einoshin 446 Harnada, quien se casó con una cajarnarquina y pasó a residir al pueblo de Zaña. Él se integró a las festividades y costumbres lo­ cales. Apoyaba las fiestas de carnaval, contribuía con los corsos. También tenía un negocio de juego de billar, donde departía diariamente con pobladores de raíces negras. Tuvo relaciones de compadrazgo con algunas familias de Zaña . Don Mazó Miyakawa Higuchi también vivió en Zaña los últimos años de su vida. Falleció y fue enterrado en el cementerio de Zaña. 4. Relaciones de japoneses con inmigrantes chinos En nuestro listado de inmigrantes japoneses radicados en Zaña no hemos encontrado de 1899 a 1940 ningún caso de ma­ trimonio entre personas de origen japonés y descendientes de chinos. En las primeras décadas del presente siglo no hemos en­ contrado conflictos entre japoneses y chinos, pero sí competen­ cia económica en el mercado regional. Por ejemplo, en Chiclayo en los años 20 había 58 japoneses y 180 chinos. La mayoría de estos inmigrantes radicados en Chiclayo se dedica­ ba al comercio. La competencia económica en las tres primeras décadas no llegó a la agresión. En algunas zonas rurales se dieron vínculos de amistad y labores entre chinos y japoneses en la década del veinte . Por ejemplo en Zaña, Sakoda tenía vínculos de amistad con el can­ tante y compositor Antero Balerezo, hijo de chinos. Otro caso fue el de Naotaro Hasirnoto, quien trabajó en la hacienda de un inmigrante chino de apellido Yep. Según algunos testimo­ nios, Hasirnoto logró alcanzar la categoría de capataz. Las tensiones y conflictos entre chinos y japoneses inmigrantes surgieron en el año 1937, a partir de la guerra en­ tre China y Japón. Este terna lo trataremos más adelante. 5. Relaciones de japoneses con persona de raíces europeas En nuestros estudios de las relaciones interétnicas en 447 Lambayeque no hemos encontrado datos en las primeras déca­ das de vínculos matrimoniales entre inmigrantes japoneses y personas de raíces europeas . Los principales conflictos y tensiones se dieron entre inmigrantes japoneses y el núcleo de propietarios de las gran­ des haciendas azucareras, que en la mayoría de los casos eran descendientes directos de españoles . Aquellos hacendados te­ nían el poder económico y político no sólo en la región, sino a nivel nacional. Uno de los motiv os del conflicto fu e el régimen laboral impuesto en sus plantaciones . Pero otro motiv o fue la actitud racista de la aristocracia regional. Ellos se consideraban personas de una raza y cultura superior por su piel blanca. Ya se habían acostumbrado a mandar sobre grandes contingen­ tes humanos de otro color de piel. Bajo su poder habían estado primero esclavos negros, luego chinos, después japoneses y fi­ nalmente indígenas cajamarquinos. Los conflictos fueron graves. El caso más agudo sucedió en Tumán (1907), donde se sublevaron los japoneses contra los propietarios, tal como hemos visto anteriormente. Es necesario recordar el origen étnico de los propietarios de las haciendas lambayecanas: a)La familia Pardo, propietaria de la hacienda Tumán, formaba parte de la burocracia colonial desde el siglo XVIII, b) Vicente Gutiérrez, propietario de la ha­ cienda Pomalca, era de origen español, c) la familia Aspíllaga, de procedencia chilena, fue propietaria de la hacienda Cayaltí y tenía rasgos físicos de origen europeo. A nuestro criterio los mayores conflictos se dieron durante el periodo de los contratos (1899-1923). Posteriormente, cuando los inmigrantes japoneses tuvieron plena libertad, se dieron ca­ sos en que algunos hacendados los llamaban para que cumplie­ ran determinadas funciones de servicio o "domésticas", dentro de la casa-hacienda o huertas. Preferían al personal japonés por su especialización en algunas tareas como las de cocinero, hortelano o mayordomo. 448 Los hacendados sacaron a r_elucir otra faceta de su "estilo de vida": el paternalismo. Un cambio de actitud sorprendente para los propios inmigrantes japoneses. Hubo casos de padri­ nazgo y compadrazgo de algunos hacendados y japoneses. Veamos algunos casos: César Miranda, hacendado de Ucupe, fue padrino de uno de los hijos de Hisato Y oshimoto. Ismael Aspíllaga, hacendado de Cayaltí, fue padrino de matrimonio de Shokichi Yamamoto, quien se casó por la Iglesia Católica, en la década de los 2C. Alfredo Salcedo, hacendado de Mayascong, conoc10 a Sanchi Itabashi en Lambayeque y lo invitó a trabajar a su ha­ cienda en Ferreñafe. Juan Aurich, terrateniente de Batangrande, hizo amistad con Nakasaki y lo invitó a trabajar en sus haciendas. L8 contra­ tó como controlador y luego le cedió un tambo para que traba­ jase ahí. Las nuevas relaciones de los hacendados con japoneses después del periodo de los "contratos", eran paternalistas, de arriba hacia abajo . Para los hacendados de aquellos tiempos, los servicios de los japoneses les permitían mejorar la imagen de la hacienda, tener buena comida para las recepciones y po­ seer buena producción en la huerta de frutas y hortalizas, para su alimento diario. También utilizaban la mano de obra de al­ gunos japoneses para trabajos de jardinería en la casa-hacien­ da. En las primeras décadas del presente siglo llegaron nue­ vas oleadas de europeos, como italianos, españoles, alemanes y franceses. No hemos encontrado relaciones de conflicto entre ellos y los inmigrantes japoneses. 449 Cuarta Parte La Campaña antijaponesa, su repercusión en Lambayeque Introducción A partir de los años 30 del presente siglo se desarrolló en el Perú una campaña antijaponesa que tuvo repercusión en to­ das aquellas localidades en donde radicaban los inmigrantes procedentes de Japón. En Lambayeque las agresiones e injus ti­ cias co1!1etidas contra los japoneses fueron muy graves. ·, -El mqmento más agudo de la campaña antijaponesa fue dürante la S~gupda Guerra Mundial y se caracterizó por la de­ porfa ción @e "japoneses, cierres de negocios , prisiones y ·per.s eci.rs·i~mes. En aqÚel periodo el Gobierno propició actitudes rad s'té1.s. :, Para explicar las causas de esta campaña antijaponesa, de­ bemos tomar en cuenta factores externos e internos. A nivel externo, podemos considerar que hubo una co­ rriente ideológica en algunos círculos políticos e intelectuales de Estados Unidos, según la cual Japón tenía una dinámica expansionista y era un competidor de EE. UU. en el mercado la tino americano. A nivel interno, debemos considerar que luego del golpe de Estado contra Augusto B. Leguía (uno de los gestores de la inmigración japonesa) sobrevino un cambio de actitud de los nuevos gobernantes . Luego de la caída de Leguía empezó una campaña antijaponesa alentada por sectores gubernamentales, algunos periódicos y un sector político del país. En los momen­ tos de mayor intensidad del conflicto se dio evidentemente una alianza entre entidades gubernamentales de Estados Unidos y del Perú. Hubo cooperación entre ambos gobiernos en el pro­ grama antijaponés que se realizó en el Perú durante la Segun­ da Guerra Mundial. 450 ~ • .. . . . .. - •·. ·"' ;... ..~ Para tener una visión precisa de la re.J,?ercusi6n: de la cam­ paña antijaponesa en Lambayeque, indicaremos los temas que abordaremos. En primer lugar, de manera esquemática presen­ tamos una cronología de las principales medidas antijaponesas de 1930 a 1945 a nivel nacional. Luego pasamos a enfocar las medidas contra los japoneses en Lambayeque, como la depor­ tación, los negocios cerrados, el cierre del Colegio Japonés de Chiclayo y la clausura de la Sociedad Japonesa de Chiclayo. Además enfocaremos la conducta de las etnias ante la campaña antijaponesa y el desenlace trágico del año 1945. Luego de presentar las características particulares de la campaña antijaponesa en Lambayeque, pasamos a tratar algu­ nos temas de debate en torno de los argumentos esgrimidos en dicha campaña. · Ahora empecemos con la cronología. l. Breve cronología de las medidas antijaponesas en el Perú en el periodo de 1930 a 1945 26 de agosto de 1930.- Saqueo de 20 negocios de japoneses en Lima. 1930.- Decreto de restricción de la inmigración extranjera. 8 de abril de 1932.- Exigencia de que los negocios de ex­ tranjeros cuenten con un 80% de personal nacional. 10 de mayo de 1934.- Ley de protección de artículos de al­ godón. 15 de octubre de 1934.- El Gobierno Peruano anula el Tra­ tado de Comercio con Japón. 26 de junio de 1936.- Ley de inmigración que pone cuotas de 16,000 extranjeros por nacionalidad, para frenar llegada de inmigrantes japoneses. 13 de mayo de 1940.- Saqueo de negocios de japoneses en Lima, Chimbote y Trujillo. Cerca de 10 japoneses fallecie- · , \. • 1·. •'.: ron. . '"~" 8 de diciembre de 1941.- Al día siguiente del ataque japo- nés a Pearl Harbor, el Gobierno Peruano congeló los fon- dos bancarios de los japoneses. 451 24 de enero de 1942.- El Gobierno Peruano, en apoyo a Es­ tados Unidos, rompió relaciones diplomáticas con los paí­ ses del Eje: Italia, Japón y Alemania. 10 de abril de 1942.- Prohibición de actividades económi­ cas de extranjeros del Eje. 26 de junio de 1942.- El Gobierno traspasa los negocios de japoneses a nacionales. Junio de 1942.- Confiscación de propiedades de inmigrantes japoneses. Confiscan colegios japoneses. Junio de 1942.- Se inicia la deportación de ciudadanos ja­ poneses a campos de concentración de Estados Unidos. En total expulsaron del país a 1,771 personas en quince gru­ pos por vía marítima. 12 de febrero de 1945.- Perú le declara la guerra a Japón. La anterior cronología ha sido elaborada sobre la base de los siguientes trabajos: Morimoto, 1979; N akamoto, 1986; Kodani, 1986; lto-Goya, 1974; Thorndike, 1996, y el diario La Prensa, mayo 1940. La cronología nos permite tener un marco de referencia para comprender la campaña antijaponesa en Lambayeque. 2. La campaña antijaponesa en Lambayeque La campaña antijaponesa a nivel internacional y nacional repercutió en Lambayeque. A fines de la década del 30 en el norte del Perú se fue creando un clima de tensión. Algunos medios de difusión loca­ les propagaban noticias sobre la guerra chino-japonesa, atacan­ do al Imperio del Sol Naciente. El periódico Trayectoria, de Lambayeque, el 11 de diciem­ bre de 1937 publicó noticias sobre la guerra chino-japonesa. Informó aquella vez que "las fuerzas japonesas aseguraron haber tomado Nanking". 452 Tal vez contra la corriente, surgió la pluma de un famoso escritor lambayecano, Ricardo Miranda Romero, que en el año 1938 escribió un libro titulado El Japón de ayer y hoy. Decimos contra la corriente porque el libro era un mensaje solitario frente a la creciente arremetida propagandística antijaponesa que se dio a nivel nacional en la década del 30. Debemos destacar que la obra mencionada es uno de los pocos libros que se escribieron en el Perú sobre el Japón antes de la Segunda Guerra Mundial. El autor ya era un destacado intelectual en el norte del país, había escrito la Monografía de Lambayeque, publicada en el año 1927. Lo importante de la obra es que el autor desapasio­ nadamente relata la historia, cultura y situación actual del Ja­ pón. Entonces la obra mereció elogios de la comunidad japone­ sa radicada en el Perú. En líneas generales la campaña antijaponesa en Lambayeque fue vertical. La línea de conducción fue un siste­ ma de eslabones. El primer eslabón fueron el Gobierno Estado­ unidense y el Gobierno Peruano. El segundo eslabón estuvo en las jefaturas policiacas. En el norte del Perú las medidas repre­ sivas antijaponesas estuvieron bajo el mando de las autorida­ des locales. Si bien en la población corrieron algunos rumores contra los inmigrantes japoneses, no hemos encontrado casos de participación directa de la "sociedad civil" en acciones con­ tra los inmigrantes japoneses. Lo que sí fue evidente es que in­ tervinieron la prefectura y las fuerzas policiales de manera pla­ nificada. En Lambayeque el pueblo no saqueó los negocios de japo­ neses ni agredió físicamente a éstos. 3. Los japoneses deportados Utilizando diversas fuentes primarias (principalmente ora­ les) hemos elaborado una relación de 45 ciudadanos japoneses 453 residentes en Lambayeque que fueron deportados. Esta lista inicial está en proceso de ampliación. En algunos casos faltan el nombre y ocupación. De las 45 personas deportadas en el año 1942, 34 eran va­ rones y 11 mujeres. Una de éstas era nisei, es decir nacida en el Perú, hija de padres japoneses. La preocupación de las autoridades políticas y policiacas del departamento fue detener y deportar principalmente a los inmigrantes más antiguos, que tuviesen negocios importantes y que además fuesen directivos de la Sociedad Japonesa de Chiclayo. Algunos comerciantes importantes de las zonas rura­ les también fueron expulsados del país. · A continuación presentamos la relación de deportados: l. YOSHIDA.- Familiar de Ychitaro Yoshida, Presidente de la Sociedad Japonesa de Chiclayo. Algunas versiones indican que toda la familia fue deportada. Otras fuentes señalan que Y chitara se salvó. La familia se dedicaba al comercio. 2. MAOKI USABURO.- Vicepresidente de la Sociedad Japo­ nesa de Chiclayo. Comerciante, tenía una vulcanizadora en Chiclayo y una tienda en la hacienda de Tumán 3. UCHIYAMA ASAICHI.- Vocal decano de la Sociedad Ja­ ponesa de Chiclayo (comerciante). 4. ISONO MASAJI.- Tesorero de la Sociedad Japonesa de Chiclayo (comerciante). 5. NITTA SABURO.- Directivo de la Sociedad Japonesa de Chiclayo (comerciante). 6. HA YASHIDA TORIKI.- Directivo de la Sociedad Japonesa de Chiclayo (comerciante). 7. HACEGA WA KUMATZAR.- Directivo de la Sociedad Ja­ ponesa de Chiclayo (industrial). 8. UEHARA EIZO.- Directivo de la Sociedad Japonesa de Chiclayo. 9. KICHIKAWA.- Directivo de la Sociedad Japonesa de Chiclayo. 454 10. USHIDA SABURO.- Uno de los principales comerciantes japoneses. 11. OYAMA KINAJI.- Comerciante. 12. NAKAGANEKU SHINEI.- Comerciante. 13. UCHIYAMA MUNEICHI.- Comerciante. 14. NAHAGA WA MASAO.- Fotógrafo. 15. HAYAGAWA SOTARO.- Empleado. 16. OGAWA KINCO.- Empleado. 17. TAKAKI SAJU.- Comerciante. 18. IZUMI MIKOZO.- Comerciante 19. TAIRA CARLOS SHINKIN.- Agricultor. 20. Y ANAGUI SENJIRO.- Comerciante. 21. MUTA MONGO.- Negocios vidrios 22. SAKODA EIICHI.- Peluquero. 23. TAKAHASHI 24. KAWANO 25. SHIMA 26. TASHIMA 27. YAMASAKI 28. YAMASHIRO 29. SAKANISHI 30. HIDE 31 . TORIU 32. TAKAYAMA 33. SATO 34. HIGA ESPOSAS DE INMIGRANTES TAMBIÉN DEPORTADAS l. OYAMA SHIGENO.- Esposa de Oyama Kinaji. 2. MAOKI HOTOMI.- Esposa de Usaburo Maoki. 3. UCHIYAMA SIZUE.- Esposa de Muneicho Uchiyama. 4. IZUMI MASAKO.- Esposa de Hikoso Izumi. 5. TAIRA MERCEDES.- Nisei. Esposa de Shinkin Taira . 6. YOSHIDA.- Sobrina de Y chitaro Yoshida. 7. MUTA.- Esposa de Muta Mongo. 8. KAWANO 9. TAKAYAMA 455 10. SATO 11. HIGA Cabe resaltar la actitud leal de varias mujeres japonesas al decidir viajar con sus esposos deportados. Hubo una excepción: una de las inmigrantes japonesas, luego de la deportación de su esposo, contrajo un nuevo com­ promiso con una persona de la sierra norte. Acerca de cada una de las deportaciones, hay historias y casos humanos de mucho interés, que desbordan los límites del presente informe. Además de la deportación y el cierre de negocios, las au­ toridades desarrollaban persecuciones contra los japoneses. 4. Cierre de negocios Bajo diversas modalidades, las medidas gubernamentales antijaponesas condujeron al cierre de los negocios de los inmigrantes. Algunas tiendas fueron traspasadas y rematadas en 24 horas. Otras tiendas fueron transferidas a ciertos amigos y políticos, con la finalidad de una devolución posterior, pero jamás fueron devueltas. Hemos elaborado una relación de las principales casas co­ merciales que fueron cerradas. A. CHICLAYO l. "Bazar" de Saburo Ushida, en la calle Teatro con Vicente de la Vega 2. "El bazar japonés", de Y. S. Yoshida, en la calle E lías Aguirre 128-130 3. "El Mikado", de Jorge Yoshioka, en Parque Principal de Chiclayo 183-185 4. Peluquería Berlín, de Kunzo Kishisita y en Hotel Royal 108 456 5. "El sol", relojería y óptica de K. Oyama, de calle E lías Aguirre 193 6. "La casa comercial", de Rafael Uchiyama, en la calle Vi­ cente de la Vega 50 7. "Fotografía", de Masao Nakagawa. Calle Colón 648 8. Confecciones (de colchones y camisas) de Hayashida, en el jirón Cuglievan 619 9. Comercio de Isono Masa ji en Isaga 249 10. Comercio de Shinei Nakaganeku en A. Lapoint 719 11. INDUSTRIA, de Hacegawa Kumataro, en la calle San Pe­ dro 52 B. EN LA HACIENDA TUMÁN 12. Tienda de la familia Maoki, en la calle Japonés C. EN MOTUPE 13. Tienda de familia Yanagui, en la calle El Orden D. EN CAYALTÍ 14. Tienda del comerciante Takaki Saju E. FERREÑAFE 15. Tienda de Roberto N akasaki 16. Tienda de Héctor Sakuma. También negocio de transporte. 17. Negocio de Carlos Kawahara La lista anterior se refiere a la.s principales casas comercia­ les que tenían los inmigrantes japoneses. Además de las men- cionados, había numerosas tiendas pequeñas (de venta al deta­ lle) y restaurantes, que también fueron cerrados. El blanco principal de las autoridades fue cerrar los negocios más impor­ tantes. 457 ·" · .. '• 5. Cierre del Colegio Japonés El Colegio Japonés, construido en Lambayeque, se había inaugurado el 10 de agosto de 1933. Ante la inminencia de la confiscación estatal, la Sociedad Japonesa en Chiclayo decidió convertirlo en el Colegio Peruano-Japonés, nombrando como director a un profesor norteño apellidado Bustamante. El colegio de todas maneras fue expropiado en 1942. De ahí pasó por varias manos . En un momento fue entregado a la Sociedad de Obreros. Después fue arrendado por el Estado a dos colegios nacionales, el colegio de primaria 11004 y el de educación inicial 002. Ambos fueron alquilados por una suma simbólica. Existen registros públicos en que se demuestra que ambos locales pertenecen a la Sociedad Japones a de Chiclayo. Los miembros de dicha institución esperan que los devuelvan. Mu­ cho esfuerzo les costó a las anteriores generaciones de inmigrantes. 6. Cierre del local de la Sociedad Japonesa de Chiclayo El local de la Sociedad Japonesa de Chiclayo, también fue cerrado. Tal como hemos podido apreciar en la relación de de­ ·portados, la mayoría de los principales dirigentes fue expulsa­ da ·del país. 7. Destino de los deportados Los deportados fueron llevados a campos de concentra­ ci6n en Estados Unidos. Consideramos de mucha importancia lle'gar a conocer qué pasó con los deportados y sus familiares. Resulta. difícil, por ahora, conseguir información. ¿Qué ocurrió 'con ellos luego de salir de los campos de concentración en Es­ tados Unidos? -:,·, · Hemos avanzado en obtener alguna información al respec- 458 ', to, principalmente por fuentes orales. De manera sintética pre­ sentaremos algunos datos. Al concluir la Segunda Guerra Mundial, los deportados tomaron diversos rumbos: una parte regresó al Perú, un grupo viajó al Japón y algunos permanecieron en Estados Unidos. V e amos algunas referencias: a. Inmigrantes que retornaron al Perú.- Fueron Rafael Uchiyama, Masao Nakagawa y Eizo Uehara b. Japoneses que volvieron a su tierra natal.- 1) Eikichi Sakoda, quien sufrió un accidente automovilístico en Esta­ dos Unidos y le amputaron una pierna, 2) Usaburo ·Maoki, que falleció en Japón, y 3) Muneichi Uchiyama; Muta Mongo, quien viajó a Nagasaki. c. Japoneses que permanecieron en Estados Unidos. La espo­ sa del señor Maoki y sus cinco hijos se quedaron .en California. También quedó en Norteamérica Saburo Ushida. Nos falta obtener mayores informaciones del resto de los deportados. Los inmigrantes que retornaron al Perú ri.o pudie­ ron recuperar sus negocios. Tuvieron que empezar de cero. 8. Comportamiento de las etnias en Lambayeque durante la cam- paña antijaponesa . El comportamiento de las etnias en Lambayeque fue dife- renciado durante los momentos más críticos. · Los grupos étnicos que apoyaron a los inmigrantes fv:~ron . los indígenas y los negros. En mayor medida la población-indí­ . gena respaldó de diversas formas a los inmigrantes persegui- dos. · - La etnia china tuvo distanciamiento .Y tensionés con los inmigrantes japoneses a partir del año 1937. 459 Los inmigran tes de origen europeo tu vieron conductas va­ riadas . La mayoría permaneció pasiv a . Sólo hemos regis trado indicios del apoyo de una familia de hacendados a la represión contra una familia japonesa. Respecto a la población mestiza, hemos constatado que no se registraron conflictos con los inmigrantes japoneses. Los mestizos en las ciudades formaban la clientela de los peque­ ños comerciantes y peluqueros en Chiclayo, Ferreñafe, Lambayeque y otros poblados. Para una visión más precisa veamos algunos ejemplos 8.1. Comportamiento de la población indígena La población indígena dio apoyo directo a los japoneses. Debemos tomar en cuenta que cerca de dos tercios de los v aro­ nes casados habían optado por formar hogar con mujeres de raíces indígenas. Los familiares de las mujeres protegieron a los japoneses. Cuidaron de sus hijos en momentos de persecución u hosti­ gamiento policial. Una experiencia importante ocurrió en Ferreñafe con el Sr. Chikao N akasaki, quien fue protegido por amigos de la sierra de Lambayeque. El inmigrante japonés vivió entre los poblado­ res indígenas de Kañaris, que se caracterizaban por su habla quechua, su vestimenta de poncho, chullo y ojotas. Ellos prote­ gieron a Nakasaki durante varios años. Con ellos volvió a de­ sarrollar labores de agricultura. Cuando acabó la guerra se en­ caminó al seno de su familia. Una noche el señor Nakasaki tocó la puerta de su casa. Abrieron sus hijos menores y se asustaron. Vieron a un hombre con poncho, ojotas, chullo y un rostro curtido de frío . No lo reconocieron. Años después la co­ munidad japonesa, en mérito a sus sacrificios, lo designó Presi­ dente de la Sociedad Japonesa de Chiclayo. En la zona de Ferreñafe tuvo un papel destacado el inte- 460 lectual Alfredo García Urrutia, quien apoyo a los inmigrantes japoneses. En los momentos más difíciles fue considerado cón­ sul de los japoneses. Hemos recogido en Tumán algunos testimonios de solida­ ridad con la familia Maoki, que durante el tiempo de residen­ cia en dicho lugar estableció lazos de amistad. Recuerdan los pobladores que, cuando llegaron las noticias del cierre de ne­ gocios y deportaciones, los Maoki optaron por obsequiar sus pertenencias a sus amistades y vecinos de Tumán. 8.2 La etnia negra ante la deportación de japoneses Los testimonios que hemos recogido en Zaña y Capote son positivos sobre los inmigrantes japoneses. En ambos luga­ res hasta el día de hoy viven descendientes de japoneses. Einoshin Hamada, que radicaba en Zaña, tuvo muchas amistades. Al iniciarse las deportaciones y persecuciones, una familia de raíces negras le dio alojamiento y protección en una casa ubicada en el monte. Otro amigo le consiguió una partida de defunción. Para las autoridades estaba muerto, pero para los zañeros continuaba vivo. Otro caso fue el de Sakoda, quien residía en Piura en ple­ na situación conflictiva. Tenía una peluquería en Piura. Deci­ dió retornar a Zaña para despedirse de sus hijos. Les dijo que se estaban llevando japoneses al extranjero y que en cualquier momento se los podrían llevar a él. Se despidió. Al poco tiem­ po fue detenido y deportado. Nunca más retornó al Perú. 8.3. Los inmigrantes chinos frente a los japoneses en la coyuntura crítica Durante el periodo de la campaña antijaponesa, se agudizaron las tensiones entre inmigrantes chinos y japoneses. Hubo un ciudadano chino en aquellos tiempos que escribió ar­ tículos antijaponeses en un periódico local. 461 Los ciudadanos chinos tenían muchos negocios en Chiclayo y vieron con beneplácito cómo cerraban las casas co­ merciales de los japoneses. Cuando se produjo la guerra entre China y Japón, en el año 1937, se agudizaron tensiones entre los inmigrantes de di­ chos países residentes en Lambayeque. Lucio Antenor Hamada, hijo de un inmigrante japonés, contó en el año 1993 que, cuando él era niño, había algunos conflictos entre chinos y japoneses en la ciudad de Zaña. Cierta vez, cerca del mercado local, varios chinos trataron de agredir físicamente a su padre. "No sabían que mi padre era especialista en artes marciales y que todos lo días hacía prácticas en el corral de mi casa. El día de la pelea, bastantes amas de casa vieron cómo mi padre peleó contra los .chinos y les ganó. Desde ahí todos respetaban a mi padre". En el año 1994 entrevisté a un descendiente de inmi­ grarites chinos residentes en Cayaltí, quien narró la historia que circuló por los años 40 "de que los japoneses comían carne hu­ mana". Este tipo de rumores se extendió a otras haciendas . Por ejemplo, en Pucala hemos recogido un relato similar, con in­ gredientes terroríficos. El relato indicaba que "los japoneses hacían pozos con trampas para núios. Luego los cocinaban y los ven­ dían err los restaurantes". Estos relatos y rumores fueron hechos en aquellos tiempos cph.la fhialidad de desprestigiar a los inmigrantes japoneses . • ·• ¡ Estos rumores en un momento impactaron a algunas per­ ' ·~ona,s. Sin embargo, la gran mayoría de la población de Lambayeque que tenía relaciones directas con los japoneses les brindó su apoyo, pese a los rumores que circulaban . . 8.4, Los · inmigrantes europeos ante la deportación No hemos encontrado pruebas fehacientes de la participa­ ción de los hacendados ex patrones de los japoneses ni en la 462 -; ~~ . ·~ \~ /~~f .... ( ,: "'.•. . . ,. ~{--':; '··· •J .~ campaña que se desató en la década del 30, ni durante la de­ portación de los orientales. Solamente existen indicios que en Tumán los administra­ dores de la hacienda habrían . apoyado las acciones contra los Maoki. Ello se habría debido a que la tienda de los Maoki le hacía la competencia al tambo de la hacienda. En segundo lu- · gar, los antiguos hacendados les tenían cierta animadversión a los japoneses a partir de los sucesos del año 1907. Pero no hay pruebas fidedignas sobre el tema tratado. Nuevas investigacio­ nes permitirán aclarar el asunto. En todo caso la actitud de la mayoría de los propietarios de las grandes haciendas azucareras fue pasiva en el período crítico que atravesaron los inmigrantes japoneses durante la Segunda Guerra Mundial. Ya hemos visto que después del año 1923 (al concluir los contratos de los japoneses) hubo un cam­ bio de actitud de ciertos hacendados frente a los inmigrantes japoneses especializados en servicios de la casa-hacienda. Adoptaron una posición paternalista frente a algunos japone­ ses e inclusive se convirtieron en padrinos y compadres de ellos. Para los "barones del azúcar" y el conjunto de la oligar­ quía lambayecana, la presencia japonesa no significó un peli­ gro económico. El poder de los terratenientes en aquella época era inmenso. Sus propiedades abarcaban diversas actividades en el campo y en la ciÚdad. En Lambayeque sólo unos pocbs inmigrantes japoneses lograron u